Saturday, 19 May 2018

NO SPAIN NO

Barcelona 2010 "España se construye desde la injusticia, su mantenimiento y supuesta unidad es solo una falacia conveniente por la que han pagado un precio horrible los territorios que su existencia ha asimilado forzosamente. Su Bandera, muestra la sangre y el sufrimiento que su historia contiene.España como concepto falla y se estrella contra una realidad que clama justicia. Su fracaso aún no se ha explicado, pero está a la vista en lo que se pretende ocultar y denegar. Este lugar online, está dedicado para contener material que pueda servirle a estudiosos y Detectives Salvages varios." 

Esther Planas Balduz Bennici

Pintadas de "putos rojos" sobre los nombres de víctimas del franquismo en un monumento de un pueblo de Sevilla

Memoria histórica

Seis meses después de que los vecinos de San Juan de Aznalfarache se levantasen viendo  atacado su recién inaugurado monumento a las mujeres represaliadas en la Guerra Civil y posguerra, otro municipio sevillano se ha encontrado con un ataque a la defensa de su memoria histórica tras sufrir unas pintadas por parte de desconocidos: Coria del Río.
Este monumento, según denunció el PSOE de la localidad en sus redes sociales, fue atacado con pintadas con distintas frases en cada uno de sus cuatro lados. Aparentemente, todas las pintadas fueron realizadas por la misma persona, como puede desprenderse de la caligrafía de las mismas.
Entre otras frases que se podían leer en el monumento, la frase "putos rojos" tapaba algunos de los hombres a los que rinde homenaje el monolito. Una diana fascista en otro de sus lados también fue dejada por quien realizó las pintadas.
El PSOE coriano ha lamentado que "este es el trato que los intolerantes, anti demócratas o vándalos dispensan a un monumento que solo representa el recuerdo de buenas personas a las que arrebataron la vida", preguntándose el mismo partido "hasta cuándo" se van a producir situaciones como esta.
El monumento se encuentra en el paseo fluvial junto al río Guadalquivir, donde fue ubicado en 2015, tras ser inaugurado oficialmente el 28 de noviembre de 2009. Es obra de la escultora sevillana Ángeles de la Torre Bravo y salió adelante mediante la iniciativa del Ayuntamiento y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Coria del Río (Asremehco).
El conjunto cuenta con una base de planta rectangular de piedra blanca, de caras rectas y de mediana altura, en cuyo frente se inscribe una leyenda relativa al objeto para el que fue concebido que sirve como base a la obra escultórica realizada en bronce, que representa a un grupo de personas que aparecen distribuidas alrededor de una barca.
El Ayuntamiento de Coria fue avisado durante el fin de semana por los vecinos del ataque sufrido por la obra. El alcalde, Modesto González, confirmó a eldiario.es Andalucía a través de su oficina de prensa que avisó inmediatamente a los servicios municipales de limpieza, que en la mañana del lunes se tomaron como un trabajo prioritario que las pintadas desapareciesen por completo, con el fin de devolver a esta obra de arte solidaria el aspecto que tenía hasta la pasada semana.
Ahora, una vez devuelto el aspecto original al monumento, se busca a los presuntos autores del ataque a la obra.

Precedente en San Juan de Aznalfarache

El ataque al monumento coreano tuvo un precedente muy cerca geográficamente el pasado 25 de octubre. El Ayuntamiento de San Juan de Aznalfarache denunció a la Policía Nacional el ataque sufrido la madrugada anterior por el monolito dedicado a 15 mujeres de la localidad asesinadas en 1936, que no llevaba en pie ni 24 horas.
El monumento fue encontrado con todos sus azulejos arrancados, sin tener pistas de las personas que pudieron cometer este acto. Tampoco se dispuso de imágenes de cámaras de seguridad, al estar ubicado en una zona apartada de viviendas y locales comerciales.
En torno a este monolito se vivió cierta polémica en días anteriores, toda vez que el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, pidió al Ayuntamiento una ubicación distinta. Las protagonistas del monolito pasaron a sustituir al de la calle Cardenal Pedro Segura (Carazo -Burgos, 1880-Madrid, 1957), que desde aquel día se llama oficialmente "Paseo de las 9 aceituneras".
Segura manifestaba "su pesar y su disgusto por una medida adoptada a toda prisa, con poca reflexión e información, a todas luces injusta y que revela un profundo desconocimiento de la biografía del Cardenal y de la historia reciente de la Archidiócesis de Sevilla".
El Ayuntamiento, no obstante, mantuvo su intención e inauguró el paseo en homenaje a las mujeres asesinadas en octubre de 1936, cuyos cuerpos fueron arrojados a una fosa común del cementerio de Sevilla.
La iniciativa del cambio de nombre de la calle fue planteada meses atrás por la Plataforma de la Memoria Histórica de San Juan de Aznalfarache. Dos semanas después del ataque al monumento, el Ayuntamiento repuso los azulejos arrancados, y desde entonces no ha sufrido nuevos problemas.

Sunday, 13 May 2018

El Poeta Maldito, León Felipe


[...]La verdad es...

que cuando Franco, el sapo iscariote y ladrón, con su gran escuadrón de cardenales y banqueros se atrevió a decir que la guerra de Espanya era una 《cruzada religiosa》

y que Dios estaba con ellos...
al poeta le entraron una ganas irrefrenable de blasfemar.

Porque fue aquella la Gran Bufonada teològica donde los gangsters y los clowns del mundo se repartieron a Dios, como se había repartido la ambición, la trilita y las plumas estilogràficas para escribir las leyes y el Decàlogo del mundo venidero:

Chamberlain tenía un Dios, para que le abriese el paraguas...

Churchill otro para que le encendiese el cigarro...

Hitler el suyo, para que le recortase el bigotito. ..

El de Mussolini le pulía la cabezota pelada, aquell cràneo grotesco y brillante, como si fuese ya un màrmol clàsico glorificado para la història. 


A Franco uno muy especial le està limpiando las botas todavía, con la venia y la bula del Sumo Pontífice... 

Aquí arriba, en este continente, los yankis levantaron màs alto que de costumbre su viejo slogan inglés "Gold's country". 

Però ya sabemos quién es este Dios: una divinidad antiséptica y esterilizada que no se propaga...una especie de malària muerta...

Todos los espías, todos los traficantes de pòlvora y todos los canallas del mundo llevaban a Dios en el bolsillo. 

Todos tenían su Dios.."

¡Todos!

"El escarnio y la ignomínia. ..el crimen. ..la cobardía y la injusticia. ¡Las babas y la Sombra! 


《¡Sólo los republicanos españoles no teníamos Dios! 》

Texto meditación del profesor José Antonio Palau Errando


José Antonio Palao Errando


Por cierto, me leí los tuits de Torra e, independientemente de la opinión que me pueda ir forjando de un personaje para mí desconocido hasta hace cuatro días, no me sentí insultado en absoluto. Y soy español, ¿no? Hasta que algún juez del PP decida confiscarme el DNI, por lo menos. No creo que por ser español te hayas de sentir ofendido por esos tuits viniendo de Catalunya. Yo me sentiría ofendido si vienen de Francia, Inglaterra o Alemania, por ejemplo. Lo que atacan no es la españolidad como concepto abstracto o rasgo étnico o nacional, sino el supremacismo mesetario, ése de los palurdos sin danzas ni canciones de los que hablaba Machado, al que esos mismos supremacistas hicieron morir en el exilio (tras intentar refugiarse un tiempo en Valencia, en Rocafort, para ser más exactos), esa España negra que retrató Lorca, antes de que esos mismos supremacistas rojigualdas lo fusilaran por rojo y maricón, o Buñuel antes de que lo mandaran al exilio. Las Hurdes o Viridiana ponen a España mucho peor que un tuit de Torra. Y no digamos ya, muchos escritos de Unamuno o Valle. Si te molesta un tuit de Torra, lo normal es que quemes un teatro en el que se esté representando Los Cuernos de D. Friolera, Luces de Bohemia o La Casa de Bernarda Alba. Y que pongas una bomba en una librería donde tengan a la venta La Colmena o Tiempo de Silencio. Sí, sí, ya sé que igual lo hacéis: conocemos vuestros procedimientos.
En general, las Generaciones del 27 y del 98, Goya o Solana, o los escritores que retrataron la España de los años del franquismo, hubieran dicho “qué bestia el catalán éste, pero no le falta razón”. Y desde fuera del síndrome de Estocolmo pepero del supremacismo mesetario centralista, muchos vemos esta España del paro, los recortes, la corrupción y el neo-nacionalcatolicismo muy parecida a aquella. Algunos dirán, “¡pero cómo te atreves a comparar esta España constitucional con aquélla! ¡De ésta, ¿quién querría irse a un país republicano, como aquellos rojos, con lo bien que se vive aquí y lo querido que es nuestro jefe de Estado?” Pues nada, si vives en Palencia, Zamora o Sevilla y no te parece así, pues no te preocupes. A los falangistas de los años 40 también les parecía que vivían en el paraíso. Igual es que el sol de secano te deslumbra de tanto darte en la cara. Arriba escuadras a vencer, que en España empieza a amanecer.

(Dedicado a los mesetarios que ayer se molestaron cuando dije que la bandera rojigualda hace mucho que no era un símbolo de amor a España, sino una muestra de odio hacia los disconformes, los díscolos y a los rebeldes al Reino. Ayer ya me empleé a fondo con los convergentes que entienden que la lealtad al pueblo catalán y a su caminar hacia la república exige cero críticas a los tejemanejes de Puigdemont y el PdCat para recuperar el procés de las manos del pueblo que se lo ha apropiado. No es tan raro que algunos veamos raro que, si el pujolismo fue la forma de asimilar el catalanismo a la España monárquica del 78, se pretenda que sea un pujolista el que lo extraiga de ella hacia una forma republicana. No son muy distintos unos de otros: a los dos les gustan las filas prietas, recias y marciales. Los himnos falangistas son una mina de metáforas en la España actual. El pueblo catalán y el resto de pueblos sometidos a la Corona Española, son otra cosa. Si quieres ser un fiel súbdito de unos u otros, o una voz popular crítica, it's up to you [si no entiendes esta última expresión, no me bloquees: no es catalán, es inglés])

Friday, 11 May 2018

La verdad del CIS ( textos para la reflexión)

Viernes, 11 de mayo de 2018


La mitad de la verdad: Podemos en la pantalla.

Ayer la gente de izquierdas estaba absolutamente azorada y desorientada con el Barómetro del CIS. Curioso. Hace como cuatro años, la sociedad, la opinión pública y los medios de masas del régimen estaban completamente despistados con eso de Podemos y qué era y no hay dios que los entienda. Yo lo definí como una voz compleja, con un fértil semblante de incoherencia, que me parecía inevitable en todo movimiento verdaderamente disruptivo. La multitud y el embrión de un pueblo (sujetos completamente distintos de esos que he llamado sociedad u opinión pública, como apunté entonces), sin embargo, estaban confiados, ilusionados, apasionados en medio de la aparente confusión que se veía desde afuera. La gente montando y amontonando círculos en las ciudades, en los parques, en los pueblos, que se contraponían, se superponían, se contradecían. Pero llegó el núcleo promotor y mandó a parar. Con el líder forjado en las tertulias y que había conseguido escaño en el Parlamento europeo había bastante. Nada de desorden, qué dirá la gente. La gente ya decía lo que tenía que decir. Los que daba miedo qué dijeran eran los electores, la opinión pública, los respetables medios del régimen. Había que poner orden. Todo lo que no salía de ellos empezó a atribuirse a la vieja izquierda identitaria, de la que por cierto en la calle no se acordaba nadie. Que esta multitud no era la de la vieja guardia marxo-anarquista era obvio. No se organizaron en las fábricas, sino en las plazas. Tenían claro que en la época del neoliberalismo salvaje es inútil disputar los medios de producción porque éstos no tienen amo. Propietarios, puede, pero quién es un propietario. El autónomo, el emprendedor, el inversor en fraudulentas “preferentes” son “propietarios” de medios de producción. Pero no parecen ni el enemigo, ni la clase dominante, ¿verdad? La playa puede que no estuviera debajo de los adoquines, pero las flores, las sonrisas, los nuestros, sí estaban encima. Nada que ve con vacíos valores de clase media juvenil, como decían los adocenados revolucionarios de la espera. Era la vida. No había que esperar la verdad, había que hacerla aquí y ahora. Ni dioses, ni reyes, ni tribunos.
Pero no. Qué peligro. Había que ordenarse, había que dar buena imagen, había que seguir a un líder reconocible porque sin marca no hay nicho de mercado. Había que ser coherente, reconocible, pre-decible. Efectivamente, había que dejar el decir por el calcular los efectos de lo dicho. Y esa reducción de la voz, esa constricción enunciativa, no podía dejar, lo vimos venir muchos, de tener efectos de mortífera melancolía. Con ella llegó el incrustarse en el sistema, la obsesión por agrandar el target, por expandirse en el mercado político. En una palabra, la transversalidad: pero la transversalidad necesita una mítica objetividad de lo social, implica una base ontológicamente estable, como todas las racionalidades que ha alumbrado el capitalismo, que convierte cualquier cambio posible cambio hegemónico en algo puramente accidental y reversible. La multitud no puede ser nunca transversal y el pueblo tampoco, porque es una innovación, una invención, una creación simbólica. Quién iba a querer transversalidad en aquellas primaveras entre 2011 y 2014 cuando todos los valores que teníamos eran producto de una lucha de clases que íbamos perdiendo. Y aquí estamos. En el CIS. Los sociólogos lo tienen claro, los medios se han reposicionado (el paso de PRISA a la ultraderecha es el mejor ejemplo), la gente vota C’s porque odia al único rescoldo de un pueblo que queda en el Reino de España, el republicanismo catalán. Y ahora, los sorprendidos somos nosotros de qué extraña esta primavera. Hace cuatro años, los que nos acercábamos por Podemos parecía que estábamos locos. Hoy es el “podemismo” el que parece llevarse las manos a la cabeza y decir que no entiende nada, que la sociedad está loca como dicen las encuestas. Una pena, porque ya se advirtió que a una sociedad sí, pero nadie puede encuestar a un pueblo. Errejón va a por Madrid. No parece, precisamente, que el que fue el ideólogo de toda aquella trama de destitución popular sea ahora su máximo representante. Competencia virtuosa, dicho en román paladino significa, ni más ni menos, que ser esclavos de la agenda, que nos dicen qué es lo que hay que hacer, que ya no podemos inventar. Cuando advertí hace cuatro años que Podemos corría el riesgo de convertirse en un fenómeno mediático me refería entre otras cosas a esto, a que se enclaustrara en la jaula de los Screen Media, a que no pudiera ser sin esa mediación y a que en vez de un fenómeno popular o populista se convirtiera en un actor más, y encima secundario, del espectáculo del poder neoliberal para las masas dependiente de sus medios e indefensa ante sus manipulaciones y creaciones fraudulentas de opinión. Es para estar triste. El desbordamiento ha sido reencauzado: nos toca la cuarta columna a la derecha, la morada pequeñita. Nos toca a todos, porque eso es lo que queda de la izquierda. El CIS nos ha robado el mes de mayo. Siete, cuatro, cincuenta años después.










Ciudadanos en las encuestas.








Mi comentario en Facebook a este Tuit:

"Comienza diciendo José Antonio Primo de Rivera que la esencia del movimiento que acaudilla es la unidad. Restablecer la unidad de España, que se encuentra dividida por las clases que luchan contra las clases, los partidos contra los partidos y las tierras de España contra otras tierras de España también. (Muy bien.) Así vemos –continúa– que las comarcas españolas, lejos de considerarse como partes de un todo, adoptan una actitud independiente, y sólo les preocupa solucionar las cuestiones que les afectan, desinteresándose de las planteadas en las demás comarcas. Y así vemos también cómo cada región aspira a su Estatuto, y nada me extrañaría –añade– que el día menos pensado, en Ávila, Salamanca o Burgos, surja cualquier intelectual pedante o ateneísta superior defendiendo la tesis de sus hechos diferenciales y del derecho a regirse por sí mismas. Los partidos políticos –continúa–, y nadie vea en mis palabras ningún ataque personal, expresan igualmente todo lo más opuesto a esa unidad que nosotros defendemos. Los de derechas representan lo nacional, pero carecen de un verdadero contenido social; los de izquierdas, al contrario, tienen un fondo social, pero antiespañol, olvidando unos y otros la necesidad de superar a ambos elementos, fundiéndose en una síntesis superior. Las luchas de clases –dice–, absurdas y estériles, no tienen, en definitiva, más que una finalidad: convertir a un proletariado oprimido en un proletariado opresor, lleno de odios y rencores, sin Patria y sin espíritu. ¿Qué quiere decir todo esto? Pues simplemente que hay una imperiosa necesidad de restablecer la unidad de España viendo en ella, no un mero conglomerado de elementos en pugna, sino una realidad histórica con un destino universal que cumplir. (Ovación.)"

RESUMEN DEL DISCURSO PRONUNCIADO EN EL TEATRO PRINCIPAL DE JAÉN EL DIA 7 DE ABRIL DE 1935 (José Antonio Primo de Rivera, OO.CC)

No es más que un aggiornamento. Léase "sistema de partidos" donde dice Bipartidismo y prácticamente no hay que tocar nada más. De Rivera a Riverita. Falange reloaded. Creo que nadie puede dejar de ver el aire de familia. Pretender superar superar el antagonismo izquierda derecha, sin ofrecer nada que lo reemplace, desde la izquierda es una pardillada. Desde la derecha es una jugada maestra.

Tuesday, 17 April 2018

Esta España se acaba

La tristeza de estos días, al corroborar la premonición de que nada se nos había resuelto. De que el "fascio", cuyo ultra-cuerpo invisible, se había ido apoderando de los seres que me rodeaban y por extensión, a tantos otros. 

Aún y así, ante la ostentación de el colonialismo impertérrito Hispanista e Imperial, no puedo más que estar de acuerdo con el punto básico y elemental: y es que esto es una injusticia y proviene de las catacumbas que alimentan a los instintos vampíricos neo-franquistas, falangistas, neo-nazi etc, de tantos políticos y empresarios. Que a su vez adoctrinan, porque si existe adoctrinacion es desde lo Españolista y Hispano-nacionalista por tradición.

Como ya lo advertía Hegel, esto es pura dialéctica amo/vs/esclavo. 

Lo que sucede hoy día, va más allá de lo imaginado, o siquiera, lo previsto. 

En los blogs y noticias alternativas se escriben testimonios que echan luz a lo que "hay". Se necesita.  

E. Planas Balduz Bennici



Dice Jordi Galves desde Barcelona. Martes, 17 de abril de 2018 


"No puede ser que los ciudadanos de Catalunya, los independentistas, los españolistas y los indiferentes tengan una oferta televisiva políticamente tan amplia y tan serenamente libre. No, no, ¿qué nos habíamos creído? Vivimos en un territorio descaradamente colonial que debe ser asimilado a cualquier precio y, para esta sagrada tarea españolizadora, nuestros medios de comunicación públicos deben ser idénticos a los del resto de España. Es decir, pueden ser o bien abiertamente anticatalanistas o discretamente anticatalanistas, pero en definitiva siempre contrarios al hecho vivo de Catalunya y a la libertad del pueblo catalán. Esta es la estrategia y ése es el plan."


"La admirable España de las autonomías ya no es solo una broma sin sentido, ahora ya es abiertamente una comedia grotesca. Sus argumentos han dejado de suscitar indignación y ahora solo provocan tristeza e hilaridad, según las horas. Mientras hay jueces que son incapaces de identificar y de procesar por corrupción a alguien llamado M. Rajoy, hay otros que imaginan rebeliones y sediciones que nunca han existido, tomando presos políticos, expulsando a exiliados y generando mucho dolor. Y vendrán muchos más, tantos como podrán, porque la arbitrariedad ha sustituido a la ley. Porque la interpretación de la ley sustituye a la semántica de la ley. Mientras la monarquía española, con su ciega arrogancia, se desprestigia a sí misma cada día, se quiere hacer responsable a unas inofensivas canciones de un rapero, Josep Miquel Arenas, Valtònyc. Este es el talante de la admirable democracia española por ahora, este es el recorrido previsto. El Estado español está tocado de muerte y, por este motivo, ha emprendido una enloquecida, absurda, carrera hacia ninguna parte. Es el precio que el Estado español está dispuesto a pagar, el precio del desprestigio internacional del que hablaba hace meses Alfredo Pérez Rubalcaba. Una patriótica y exaltada carrera que provocará todo el daño que sea posible antes de morir de inanición y de estupidez. Ojalá el independentismo político sepa mantenerse bien alejado. No nos arrastre España cuando caiga." 
más: https://www.elnacional.cat/es/opinion/jordi-galves-tv3_259089_102.html

Saturday, 14 April 2018

Comprendan todo lo que significa El Nacionalismo Español



State flag of the Spanish State from 1938 to 1945.






















State flag of the Spanish State from 1938 to 1945.


Nationalist faction (Spanish Civil War)

The Nationalist faction (Spanish: Bando nacional)[nb 1] or Rebel faction(Spanish: Bando sublevado)[1] was a major faction in the Spanish Civil War of 1936 to 1939. It was composed of a variety of political groups that supported the Spanish coup of July 1936 against the Second Spanish Republic, including the Falange, the CEDA, and two rival monarchist claimants: the Alfonsists and the Carlists. In 1937, all the groups were merged into the Falange. One of the main leaders (Spanish: Caudillo) of the 1936 coup, General Francisco Franco, would lead this faction throughout the war and later would become the dictator of Spain from 1939 to 1975.

The term Nationalists or Nationals (nacionales) was coined by Joseph Goebbels following the visit of the clandestine Spanish delegation led by Captain Francisco Arranz requesting war material on 24 July 1936, in order to give a cloak of legitimacy to Nazi German help to the Spanish rebel military.[2] The leaders of the rebel faction, who had already been denominated as 'Crusaders' by Bishop of Salamanca Enrique Pla y Deniel—and also used the term Cruzada for their campaign— immediately took a liking to it.

The term Bando nacional —much as the term rojos (Reds) to refer to the loyalists— is considered by some authors as a term linked with the propaganda of that faction, therefore in academic circles the term 'rebels' (Bando sublevado) is preferred.[3] [4] Throughout the civil war the term 'Nationalist' was mainly used by the members and supporters of the rebel faction, while its opponents used the terms fascistas (fascists)[1] or facciosos (sectarians)[5] to refer to this faction.


Belligerents


The military rebellion found wide areas of support both inside Spain and in the international sphere. In Spain the Francoist side was mainly supported by the predominantly conservative upper class, liberal professionals, religious organizations and land-owning farmers. It was mostly based in the rural areas where progressive political movements had made few inroads, such as great swathes of the Northern Meseta, including almost all of Old Castile, as well as La Rioja, Navarra, Alava, the area near Zaragoza in Aragon, most of Galicia, parts of Cáceres in Extremadura and many dispersed pockets in rural Andalucía where the local society still followed ancient traditional patterns and was yet untouched by "modern" thought.[6]
Political groups

Politically this faction rallied together various parties and organizations which in some cases espoused opposed ideologies, such as the conservative CEDA and Alejandro Lerroux’s radicals (liberals), as well as Falangists, Catholics and pro-Monarchic movements such as the Agraristas and the Carlistas (Requetés).[6]
Falange

Falange

The Falange was originally a Spanish fascistpolitical party founded by José Antonio Primo de Rivera, son of the former Spanish leader Miguel Primo de Rivera.[7] The Falange was created with the financial assistance of Alfonsist monarchist funding.[8] Upon being formed, the Falange was officially anti-clerical and anti-monarchist.[9] As a landowner and aristocrat, Primo de Rivera assured the upper classes that Spanish fascism would not get out of their control like its equivalents in Germany and Italy.[8] In 1934, the Falange merged with the pro-Nazi Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista of Ramiro Ledesma Ramos.[8]

Initially, the Falange was short of funds and was a small student-based movement that preached of a utopian violent nationalist revolution.[8] The Falange committed acts of violence prior to the war, including becoming involved in street brawls with their political opponents that helped to create a state of lawlessness that the right-wing press blamed on the republic to support a military uprising.[8] Falangist terror squads sought to create an atmosphere of disorder in order to justify the imposition of an authoritarian regime.[10] With the onset of middle-class disillusionment with the CEDA's legalism, support for the Falange expanded rapidly.[10] By September 1936, the total Falangist volunteers numbered at 35,000, accounting for 55 percent of all civilian forces of the Nationals.[11]

The Falange was one of the original supporters of the military coup d'état against the republic, the other being the Carlists.[12] After the death of José Antonio Primo de Rivera, Manuel Hedilla sought to take control of the Falange, but this was usurped by Franco who sought to take control of the movement as part of his move to take control of the National faction.[13] In 1937, Franco announced a decree of unification of the National political movements, particularly the Falange and the Carlists into a single movement, nominally still the Falange, under his leadership.[14] Both Falangists and Carlists were initially furious at the decision, Falangists in particular saw their ideological role as being usurped by the Catholic Church and their "revolution" being indefinitely postponed.[14]

Upon unification and seizure of leadership by Franco, Franco distanced the party from fascism and declared "The Falange does not consider itself fascist; its founder said so personally."[15] After this announcement, the practice in the National faction of referring to the Falange as "fascists" disappeared by 1937, but Franco did not deny that there were fascists within the Falange.[15] Franco declared that the Falange's goal was to incorporate the "great neutral mass of the unaffiliated," and promised that no ideological rigidity would be allowed to interfere with the goal.[15]Under Franco's leadership, the Falange abandoned the previous anticlerical tendencies of José Antonio Primo de Rivera and instead promoted neotraditionalist National Catholicism, though it continued to criticize Catholic pacifism.[16] Franco's Falange also abandoned hostility to capitalism, with Falange member Raimundo Fernández-Cuesta declaring that Falange's national syndicalism was fully compatible with capitalism.[17]
CEDA

CEDA

The Spanish Confederation of Autonomous Right-wing Groups, CEDA, was a Catholic right-wing political organization dedicated to anti-Marxism.[18] The CEDA was led by José María Gil-Robles y Quiñones. The CEDA claimed that it was defending Spain and "Christian civilization" from Marxism, and claimed that the political atmosphere in Spain had made politics a matter of Marxism versus anti-Marxism.[18] With the advent of the rise of the Nazi Party to power in Germany, the CEDA aligned itself with similar propaganda ploys to the Nazis, including the Nazi emphasis on authority, the fatherland, and hierarchy.[18] Gil-Robles attended in audience at the Nazi Party rally in Nuremberg and was influenced by it, henceforth becoming committed to creating a single anti-Marxist counterrevolutionary front in Spain.[18] Gil-Robles declared his intention to "give Spain a true unity, a new spirit, a totalitarian polity..." and went on to say "Democracy is not an end but a means to the conquest of the new state. When the time comes, either parliament submits or we will eliminate it."[19] The CEDA held fascist-style rallies, called Gil-Robles "Jefe", the equivalent of Duce, and claimed that the CEDA might lead a "March on Madrid" to forcefully seize power.[20]The CEDA failed to make the substantive electoral gains from 1931 to 1936 that were needed for it to form government which resulted in right-wing support draining from it and turning towards the belligerent Alfonsist monarchist leader José Calvo Sotelo.[21] Subsequently, the CEDA abandoned its moderation and legalism and began providing support for those committed to violence against the republic, including handing over its electoral funds to the initial leader of the military coup against the republic, General Emilio Mola.[10] Subsequently, supporters of the CEDA's youth movement, Juventudes de Acción Popular (JAP) began to defect en masse to join the Falange, and ceased to exists as a political organisation in 1937.[10]
Monarchists
Carlists

Carlists

The Carlists were monarchists and ardent ultratraditionalist Catholics who sought the installation of Carlist Pretender Francisco Javier de Borbón as King of Spain.[22] The Carlists were anti-republican, anti-democratic and staunchly anti-socialist.[23] The Carlists were so anti-socialist that they opposed both Hitler and Mussolini because of their socialistic tendencies.[23] The Carlists were led by Manuel Fal Condé and held their main base of support in Navarre.[23]The Carlists along with the Falange were the original supporters of the military coup d'état against the republic.[12] The Carlists held a long history of violent opposition to the Spanish state, stemming back to 1833 when they launched a six-year civil war against the state.[24] The Carlists were strongly intransigent to any coalition with other movements, even believing that no non-Carlist could have honest intentions.[24]

During the war, the Carlists' militia, the Requetés reached a peak of 42,000 recruits but by the end of hostilities in April 1939 their overall strength had been reduced to 23,000.[24]
Alfonsists

Bank note issued by the Nationalist government in October 1937 with the coat of arms of Alfonso XIII.

The Alfonsists were a movement that supported the restoration of Alfonso XIII of Spain as monarch following the founding of the Spanish Second Republic in 1931. They competed with rival monarchists, the Carlists, for the Spanish throne. After the overthrow of the monarchy of Alfonso XIII, Alfonsist supporters formed the Renovación Española, a monarchist political party, which held considerable economic influence and had close supporters in the Spanish army.[25]Renovación Española did not, however, manage to become a mass political movement.[25] In 1934, the Alfonsists, led by Antonio Goicoechea, along with the Carlists, met with Italian dictator Benito Mussolini to gain support for an uprising against the republic, in which Mussolini promised to provide money and arms for such a rising.[26] From 1934 to 1936, the charismatic Alfonsist leader José Calvo Sotelo spoke of the need for the "conquest of the state" as the only means to secure the establishment of an ideal authoritarian, corporatist state.[26] Sotelo made passionate speeches in support of violent counterrevolution and emphasized the need for a military insurrection against the republic to counter the threats of communism and separatism that he blamed as being caused by the republic.[27] Sotelo was kidnapped and assassinated by political opponents (who were initially searching out Gil-Robles of the CEDA to kidnap) on 13 July 1936 which sparked fury on the political right and helped legitimize the military coup against the republic.[28]

When the war broke out, Infante Juan, the son of Alfonso XIII and heir to the Spanish throne, requested the permission of Franco to take part in the Nationals' war effort by enlisting as a member of the crew of the cruiser Balaeres, which was nearing completion.[29] He promised to abstain from political activities, but Franco refused, believing that he would become a figurehead for the Alfonsists who held a strong presence in the military.[29]
Military


Army of Africa

Army of Africa

The Army of Africa was a field army garrisoned in Spanish Morocco - a legacy of the Rif War - under the command of General Francisco Franco. It consisted of the Spanish Foreign Legion and the Regulares, infantry and cavalry units recruited from the population of Spanish Morocco and with Spanish officers as commanders.

The Regulares operated as the shock troops of the National forces in exchange for a substantial pay. More than 13,000 Moroccan troops were airlifted on 20 Junkers Ju 52 planes supplied by Hitler between the beginning of the conflict in July and October 1936. Their proverbial cruelty and reckless behaviour were not random, but were part of a calculated plan of the Francoist military leaders in order to instill terror in the Republican defence lines.[30]
Civil Guard


Foreign support
Italy


Fascist Italy

Italy under the Fascist leadership of Benito Mussolini supported the overthrow of the republic and the establishment of a regime that would serve as a client state to Italy. Italy distrusted the Spanish Republic due to its pro-French leanings and prior to the war had made contact with Spanish right-wing groups.[31] Italy justified its intervention as an action intended to prevent the rise of Bolshevism in Spain.[32] Italy's Fascist regime considered the threat of Bolshevism a real risk with the arrival of volunteers from the Soviet Unionwho were fighting for the Republicans.[33] Mussolini provided financial support as well as training to the Alfonsists, Carlists, and Falange.[20]Mussolini met Falangist leader José Antonio Primo de Rivera in 1933 but did not have much enthusiasm in the establishment of fascism in Spain at that time.[7]

By January 1937, an expeditionary force of 35,000 Italians, the Corpo Truppe Volontarie, were in Spain under the command of General Mario Roatta.[22] The contingent was made up of four divisions: Littorio, Dio lo Vuole ("God Wills it"), Fiamme Nere ("Black Flames") and Penne Nere ("Black Feathers"). The first of these divisions was made up of soldiers; the other three of Blackshirt volunteers.[34] Italy provided the National forces with fighter and bomber aircraft which played a significant part in the war.[22] In March 1937, Italy intervened in the political affairs of the Nationals by sending Roberto Farinacci to Spain to urge Franco to unite the National political movements into one fascist "Spanish National Party".[35]


Germany

Nazi Germany

Nazi Germany provided the Nationals with material, specialists, and a powerful air force contingent, the Condor Legion German expeditionary forces that provided airlift of soldiers and material from Spanish Africa to Peninsular Spain and provided offensive operations against Republican forces.[22] The Spanish Civil War would provide an ideal testing ground for the proficiency of the new weapons produced during the German re-armament. Many aeronautical bombing techniques were tested by the Condor Legion against the Republican Government on Spanish soil with the permission of Generalísimo Franco. Hitler insisted, however, that his long-term designs were peaceful, a strategy labelled as "Blumenkrieg" (Flower War).[36]

Germany had important economic interests at stake in Spain, as Germany imported large amounts of mineral ore from Spanish Morocco.[37] The Nazi regime sent retired General Wilhelm Faulpel as ambassador to Franco's regime, Faulpel supported Franco and the Falange in the hope that they would create a Nazi-like regime in Spain.[38] Debt owed by Franco and the Nationals to Germany rose quickly upon purchasing German material, and required financial assistance from Germany as the Republicans had access to Spain's gold reserve.[38]


Portugal



Portuguese Republic

Upon the outbreak of the civil war, Portuguese Prime Minister António de Oliveira Salazaralmost immediately supported the National forces.[39] Salazar's Estado Novo regime held tense relations with the Spanish Republic that held Portuguese dissidents to his regime in it.[40] Portugal played a critical role in supplying Franco’s forces with ammunition and many other logistical resources.[41]Despite its discreet direct military involvement — restrained to a somewhat "semi-official" endorsement, by its authoritarian regime, of an 8,000–12,000-strong volunteer force, the so-called "Viriatos" — for the whole duration of the conflict, Portugal was instrumental in providing the National faction with a vital logistical organization and by reassuring Franco and his allies that no interference whatsoever would hinder the supply traffic directed to the Nationals, crossing the borders of the two Iberian countries — the Nationals used to refer to Lisbon as "the port of Castile".[42] In 1938, with Franco's victory increasingly certain, Portugal recognized Franco's regime and after the war in 1939 signed a treaty of friendship and non-aggression pact that was known as the Iberian Pact.[39] Portugal played an important diplomatic role in supporting the Franco regime, including by insisting to the United Kingdom that Franco sought to replicate Salazar's Estado Novo and not Mussolini's Fascist Italy.[40]


Vatican City

Vatican City

Among many influential Catholics in Spain, mainly composed of conservative Traditionalists and people belonging to pro-Monarchic groups, the religious persecution was squarely and based on evidence probably rightly mostly blamed on the government of the Republic. The ensuing outrage was used after the 1936 coup by the nationalist/monarchist faction and readily extended itself. The Catholic Church took the side of the rebel government and defined the religious Spaniards who had been persecuted in Republican areas as ‘martyrs of the faith’. The devout Catholics who supported the Spanish Republic, included high-ranking officers of the Popular Army such as republican Catholic general Vicente Rojo Lluch, as well as the Catholic Basque nationalists who opposed the rebel faction.[43]

Initially the Vatican held itself from declaring too openly its support of the rebel side in the war, although it had long allowed high ecclesiastical figures in Spain to do so and to define the conflict as a 'Crusade'. Throughout the war, however, Francoist propaganda and influential Spanish Catholics labelled the secular Republic as "the enemy of God and the Church" and denounced the Republic, holding it responsible for anti-clerical activities, such as shutting down Catholic schools, as well as the killing of priests and nuns by exalted mobs and the desecration of religious buildings.[44]

Forsaken by the Western European powers, the republican side mainly depended from Soviet military assistance, which played into the hands of the portrayal of the Spanish Republic as a 'Marxist' and godless state in the Francoist propaganda. By means of its extensive diplomatic network the Holy See used its influence to lobby for the rebel side. During an International Art Exhibition in Paris in 1937, in which both the Francoist and the Republican governments were present, the Holy See allowed the Nationalist pavilion to display its exhibition under the Vatican flag, for the rebel government's flag was still not recognized.[45] By 1938, the Vatican City had already officially recognized Franco's Spanish State, being one of the first to do so.[46]

Regarding the position of the Holy See during and after the Civil War, Manuel Montero, lecturer of the University of the Basque Countrycommented on 6 May 2007:[47]


The Church, which upheld the idea of a 'National Crusade' in order to legitimize the military rebellion, was a belligerentpart during the Civil War, even at the cost of alienating part of its members. It continues in a belligerent role in its unusual answer to the Historical Memory Law by recurring to the beatification of 498 “martyrs” of the Civil War. The priests executed by Franco's Army are not counted among them. It continues to be a Church that is incapable of transcending its one-sided behaviour of 70 years ago and amenable to the fact that this past should always haunt us. In this political use of granting religious recognition one can perceive its indignation regarding the compensations to the victims of Francoism. Its selective criteria regarding the religious persons that were part of its ranks are difficult to fathom. The priests who were victims of the republicans are “martyrs who died forgiving”, but those priests who were executed by the Francoists are forgotten.


Other supporters

1,000 to 2,000 English, Irish, French, Russian "Whites", Polish, Romanian, and Belgian volunteers came to Spain to fight on the side of the Nationals.[48]
See also
Republican faction (Spanish Civil War)
Spanish Republican Armed Forces


Notes

The term "Nationalists" is the most often used in English-language media, while the Spanish term is nacionales, "nationals".
References


Antony Beevor (2006) [1982]. The Battle for Spain. Orion. ISBN 978-0-7538-2165-7.
Juan Eslava Galán, Una Historia de la Guerra Civil que no va a Gustar a Nadie, Ed. Planeta. 2005. ISBN 8408058835 p. 9-12
Nerín, Gustau. La guerra que vino de África. Editorial Crítica, 2005. ISBN 8484326187, p. 195
El Pais - Rebeldes, sublevados o franquistas; no nacionales
Ángel Bahamonde & Javier Cervera Gil, Así terminó la Guerra de España, Marcial Pons, Madrid 1999, ISBN 84-95379-00-7

Julián Casanova, República y Guerra Civil. in Historia de España, directed by Josep Fontana y Ramón Villares. Vol. 8, Barcelona: 2007
Eslava Galan, Juan. "Penne Nere (Pena Negra)". Una historia de la Guerra Civil que no va a gustar a nadie [A History Of The Spanish Civil War That No-one Will Like] (in Spanish). Planeta.
Paul Preston. The Spanish Civil War: Reaction, Revolution & Revenge. 3rd edition. W. W. New York, New York, USA: Norton & Company, Inc, 2007. 2006 Pp. 200.
Evidenced in a January 1937 speech prior to the outcry over the bombing of the Basque city of Guernica, known by the Luftwaffe as Operation Rügen. Hitler speech to Reichstag 30 January 1937 available via the German Propaganda Archive.

Antony Beevor, The Battle for Spain: The Spanish Civil War 1936-1939,
Stanley G. Payne. The Franco regime, 1936–1975. Madison, Wisconsin, USA; London, England, UK: University of Wisconsin Press, 1987. Pp. 156.
Manuel Montero a El País, 6/5/2007, «Otros "mártires" de la Guerra Civil»
Fighting for Franco: International Volunteers in Nationalist Spain during the Spanish Civil War. Pp. vi, viii.
Bibliography


External links
Los historiadores, contra Margallo por negarse a abrir los archivos