Sunday, 9 August 2015

AGENTE E2162


This is a journal printed on offset as a news paper, its part of a project that was selected at the prestigious Catalan arts production grants BCN Produccio/10 in Barcelona, which is an artist projects contest that selected every year 5 artist for an expanded proposal.
My work had various layers, one been this journal, a movie, a soundtrack, an unfinished tale and installation and a live performance.
The text as part of the unfinished tale could be considered as performative writing and issues themes related to the woman as a spy and prostitute.
Been two of the main muses, Caridad Mercader and Africa de las Heras.
Both very transgressive womans even if I am not at all a Stalinist , I do believe this womans where at least corageous and I am sure they also could have been very much criticized and abhorred .



A little bit about Caridad:

Caridad Mercader née Caridad del Río was from a family of aristocratic landowners in Santiago de Cuba. Following Spain’s loss of the colony in 1898, the family moved to Catalunya where Caridad, at the age of just 16, married Pablo Mercader, a rich Catalan industrialist. The couple had five children but Caridad grew to detest the staid, bourgeoisie existence and found herself drawn to the Bohemian life she discovered along El Paral.lel, with its heady mix of cabaret artists, bon viveurs and anarchists. Seduced by the latter’s revolutionary ideals, Caridad soon became involved in direct action, even setting fire to her husband’s factory before being caught and sent to a lunatic asylum. Her anarchist friends managed to spring her from captivity, and she fled to France with her children in 1925, never forgiving the Mercader family for imprisoning her.

Two days later, on July 25th 1936, the first column of volunteers was organised under the anarchist leader Buenaventura Durruti, and Ramón, though a communist, signed up to fight. He was seriously wounded on the Aragonese Front and returned to Barcelona in December. Here, his mother convinced him to become a Soviet spy, and he cut his teeth, reporting on foreign volunteers and teaching espionage to David Crook, a young British communist in charge of spying on George Orwell who was in Barcelona.

he war staggered on, but the NKVD had greater plans for Mercader and in July he was summoned to Moscow. There, he was trained in the arts of deception, sabotage and assassination and given the code name Gnome. In 1938, Gnome was set up in the Sorbonne area of Paris as a wealthy Belgium student, Jacques Mornard. He was handsome, impeccably mannered and endowed with flawless French and English. He quickly seduced Sylvia Ageloff, an American confident of Trotsky. The relationship paid off and he eventually gained an invitation to the home of the old Russian near Mexico City. Mercader’s mother had also moved to Mexico to oversee the operation, entitled, appropriately enough, “Mother.” Once Mercader had ingratiated himself within Trotsky’s inner circle, it was simply a case of choosing his weapon and moment.

Meanwhile, his mother, Caridad, a constant shadow in his life, worked at the Cuban embassy in Paris. She died in 1975 in some luxury, surrounded by her jewels, perfumes and expensive clothes, an unrepentant Stalinist, reputedly drinking 40 coffees and smoking 80 cigarettes a day.



A little bit about Africa de las Heras

Algunos le darían, además, mucho morbo al discurso de Mir, que seguramente conoce el texto de Miravitlles sobre las orgías de sexo y sangre de la patrullera África de las Heras militante y alto cargo del PSUC en las Patrullas de Control del CCMA, y con posterioridad coronel del KGB, reconocida con la Orden de Lenin.

Africa de las Heras, l'autre Mata Hari

A.S.A.
18/09/2009 | Mise à jour : 14:26

Elle s'appelait Africa de las Heras, mais aussi Maria-Luisa, ou « Znoy » pour les Russes... Engagée par le KGB pendant la guerre civile, cette Espagnole entra dans les services secrets comme on entre en religion. En 1947, elle allait à Paris pour séduire et épouser (rien de moins) le poète uruguayen Felisberto Hernández et le suivre à Montevideo. Sa mission : tisser le réseau d'espionnage soviétique sur le territoire américain. L'écrivain Alicia Dujovne-Ortiz, fille d'agent du Komintern, a fait de cette espionne, qui aura voué corps et âme à sa cause, un flamboyant personnage de roman *.
Julio Algañaraz ROMA. CORRESPONSAL.
jalganaraz@clarin.com


Africa fue la más legendaria espía soviética en la América del Sur de la posguerra y arribó al Río de la Plata, desde París, en mayo de 1948. Desde Moscú llegó la orden de seducir a un eminente sudamericano para entrar por la puerta grande y Africa eligió en la Ciudad Luz al gran escritor uruguayo Felisberto Hernández, quien fue el segundo de los tres maridos que se le conocen. Africa de las Heras y Gavilán era entonces una belleza de 38 años, nacida en el enclave español de Ceuta. Como era costumbre en las familias bien de la época (su padre era oficial del Ejército), recibió el nombre de la protectora de la ciudad, la virgen de Africa.

El matrimonio con Felisberto Hernández duró tres años y el escritor nunca supo nada de la verdadera actividad de su mujer. El omnipotente servicio secreto soviético, la KGB (sigla en ruso del Comité de Seguridad del Estado) le dio el nombre secreto de "Patria" y la tuvo en actividad -con centro en Montevideo, pero con ramificaciones que ella controlaba en Buenos Aires y otras capitales latinoamericanas-, durante dos décadas. Nadie sospechó nunca de Africa, quien a sus colegas espías repetía: "Mi patria es la Unión Soviética".

Antes de la llegada a Montevideo sucedieron algunas de las aventuras más extraordinarias de la española, que según los testimonios narrados en la biografía del periodista y escritor uruguayo Raúl Vallarino, publicada hace dos meses en Montevideo, era muy bonita, de carácter férreo y, al menos en su juventud, muy disponible al sexo.

En 1930 era ya una agente de operaciones especiales del partido Comunista Español. Participó en el levantamiento de los mineros asturianos de 1934 y en 1936: era integrante de las Juventudes Comunistas de Cataluña. Africa comandaba una de las llamadas patrullas ciudadanas. Según el libro el grupo tenía su cuartel general en el Náutico de Barcelona, donde se fusilaban a "los fascistas". "En el mismo lugar donde ejecutaba a sus enemigos", la patrulla de Africa "realizaba interminables orgías sexuales", afirma uno de los testimonios.

Sunday, 2 August 2015

Remembering Gerda on her birthday day 2015








Gerda Taro ( 1 August 1910 – 26 July 1937) War photographer, peace activist, and photojournalist. Taro is regarded as the first female photojournalist to cover the front lines of a war and to die while doing so.
https://en.wikipedia.org/wiki/Gerda_Taro

Thursday, 16 July 2015

Colau prohíbe la misa en el castillo de Montjuïc por los sublevados de 1936

La misa en memoria de las víctimas de la Guerra Civil venía celebrándose desde 1940 y era, de hecho, una conmemoración encubierta de alzamiento militar golpista de julio de 1936.
Tal como ordena la ley de Memoria Histórica, el Ayuntamiento de Barcelona no autorizará actos de enaltecimiento del fascismo. 
Sin memoria no hay democracia real. Ada Colau

Colau prohíbe la misa en el castillo de Montjuïc por los sublevados de 1936

El acto en el foso de Santa Elena se celebraba casi ininterrumpidamente desde 1940

In English: Barcelona bans Montjuïc Castle Mass held for executed Franco supporters
JACINTO ANTÓN Barcelona 16 JUL 2015 - 00:05 CEST

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Misa en el foso de Santa Elena en el Castillo de Montjuïc, tras la guerra. / JAUME BIOSCA (ARXIU CENTRE EXCURSIONISTA DE CATALUNYA)

La tradicional misa en el antiguo santuario en el castillo de Montjuïc dedicado a los caídos en la Guerra Civil del autodenominado bando nacional no va a celebrarse este año. El Ayuntamiento de Barcelona que encabeza Ada Colau ha decidido no autorizar el uso de la fortaleza, de la que es titular, para la realización del acto, que se ha llevado a cabo en el foso de Santa Elena casi ininterrumpidamente desde la inauguración allí el 1 de diciembre de 1940 de un espacio monumental de recuerdo de los “héroes y mártires del Glorioso Movimiento Nacional”.

El consistorio aduce que la misa, que pretendía celebrarse el domingo, 19 de julio, y se presentaba como acto por todos los difuntos de la guerra, contravenía la ley de memoria histórica al encubrir en realidad “un acto de exaltación” del alzamiento militar, como ha señalado esta tarde en una rueda de prensa el teniente de alcalde Jaume Asens, que ha recalcado lo muy significativo de la fecha elegida.

Asens ha añadido que diversas asociaciones de víctimas del franquismo, como la de expresos políticos y la de Inmolados por la libertad, habían expresado su queja por la convocatoria de la misa y manifestó que la prohibición —”no autorización” en su lenguaje— responde en buena medida al deseo de “salvaguardar el sentimiento de las víctimas”, El teniente de alcalde ha recordado que uno de los compromisos de campaña de Barcelona en Comú era ser especialmente sensible en temas de memoria histórica y que el Ayuntamiento no podía favorecer un acto como el que se pretendía.

La misa estaba organizada por la asociación Amigos del Castillo, cuya presidenta, Carmen Fuster, fue, según fuentes municipales, destacada participante en el acto de jura de bandera de civiles celebrada el pasado 27 de junio en el Acuartelamiento de El Bruc.El consistorio ha ofrecido la posibilidad de celebrar la misa en otro espacio público municipal en una fecha que no coincida con el aniversario del alzamiento militar en la ciudad.

El comisionado de Memoria, Xavier Doménech, ha admitido que todo el mundo tiene derecho a su memoria y que hay que trabajar la coexistencia en Montjuïc de esas diferentes memorias, pero sin olvidar, puntualizó, los aspectos éticos y el predominio de la memoria democrática.

En el foso de Santa Elena, del que se ha ido retirando toda la iconografía franquista y que desde hace un año está abierto a la ciudadanía, se fusiló durante la Guerra Civil a más de un centenar de presos del bando sublevado. Al poco de acabar la contienda, el 16 de abril de 1939 tuvo lugar ya un primer homenaje a esos ejecutados con asistencia del capitán general Eliseo Álvarez Arenas y el Conde de Montseny, entre otras autoridades. El espacio devino santuario —se enterró una arqueta con tierra “empapada con la sangre redentora de nuestros mártires”— y las misas ocasión multitudinaria de autoafirmación franquista con profuso despliegue de simbología del régimen.

Monday, 13 July 2015

Mary Low and Juan Breá Red Spanish notebook


Mary Low and Juan Breá
Red Spanish notebook
The first six Months of the Revolution and the Civil War
The first edition of this book was published by Martin Secker and Warburg, Ltd., London, 1937.
Contents
I. Journey there (Narrative by Mary Low)
II. Round the town (Narrative by Mary Low)
III. Communal life (Narrative by Mary Low)
IV. A meeting at the grand price theatre (Narrative by Mary Low)
V. A full day (Narrative by Mary Low)
VI. The Aragon front (Narrative by Juan Breá)
VII. The firing line (Narrative by Juan Breá)
VIII. Tierz (Narrative by Juan Breá)
IX. The clinic hospital (Narrative by Mary Low)
X. Flood tide (Narrative by Mary Low)
XI. Madrid before the bombardment (Narrative by Juan Breá)
XII. A last sight of Toledo (Narrative by Juan Breá)
XIII. Another front: Siguénza (Narrative by Juan Breá)
XIV. Women ... (Narrative by Mary Low)
XV. The council of the generality of Catalonia (Narrative by Mary Low)
XVI. The changing aspect (Narrative by Mary Low)
XVII. The journey back (Narrative by Mary Low)
XVIII. Conclusion (By Juan Breá)
I. Journey there (Narrative by Mary Low)

JULY 19TH, 1936, WITH ITS WHOLE SURGE OF bravery, fine deeds and the violent foretaste of new life had already passed over Barcelona. 212 The month was moving on the train of those days. The streets were untidy, streaked with dust and old paper, and the air was hot, eager and compressed. The excitement, the feeling of living again, of being reborn, that was what 241 struck one most. Everything seemed about to come true.

We had come straight from the other side of Belgium to go to Barcelona, but there was no connection in the trains in Paris, and we had to spend the day. In Paris it was very early morning. We lingered about the station, un­certain what to do with ourselves. A curious, early smell, native to Paris, penetrated into the glass nave of the station and hung about under the vaulting. It was a mixture of warm croissants, fresh air, street washing and a flavour of gas. We had no money, and knapsacks on our backs. The porters walked past where we stood, the ends of their blue smocks frilling out round their hips like ballet skirts below the tight elastic belts. They made jokes. I only wanted to get to Barcelona; their jokes irritated me, especially because of the French sound of the words which I heard as they walked past me talking.

The train with third class to Barcelona left at night from the Gare d'Orsay. After we had spent an idle day in the streets, we went across the arch of a bridge which made a soft and languid shape in the darkness, with spears of light quivering down into the river. The Gare d'Orsay looked like a wedding-cake on the quay opposite. This station has stories and a basement, and the Spanish train was leaving from the basement. It was lying at the bottom of the stairs, squat and green, and people were jamming in a mass through the ticket-barrier at the last moment. We were at the end of the line, almost the last.

The ticket-collector was holding my ticket in his hand. I looked down. The palm was deep, thick and ridged, seamed with hard work and long hours. He fingered the ticket for a time, and bent over it looking at Barcelona while I was guessing his eyes in the circle of darkness between the rim of cap and the moustache.

”Is that where you're going?”

”Yes,” I said.

He pushed the cap back off his forehead and shook me suddenly by the hand.

”Comrade!” he said, still holding my hand tightly and looking at me, ”good luck to you, comrade. And to all of them,” he added. ”I wish I was you.”

The train had nearly gone. I jumped into the last carriage.

It was full. The lines of people's swaying bodies stood in the corridor, blocking out the profile of the town. The blue light was already turned on in most of the compartments, and people slept in mounds. At the same time I felt as if there was a trail of excitement, like gunpowder, running through from one carriage to another. How many of them are going there?

They had nearly all been sifted out before we reached the south of France. Three men suddenly got in at a small station, two of them very dark and sallow, with thin noses, and the other short and fair who seemed to be of a different race. One had his arm in a sling, and in several places the blood had pierced through the rough and dirty bandages. They talked a great deal together in Spanish, and seemed tired. After listening to them for a time we thought the young one might be Belgian.

”Are you going to Spain?”

They looked at me. One of them had big irises to his eyes, the brown fading to liquid yellow at the centre.

”Yes. Going to and coming from.”

The Belgian spoke to me in French and said:

”We got cut off by the Fascist advance in the north-west. You know they're pressing on Irun. Their troops got between some of us and the coast. Some of us got through their ranks – it's like being hunted—and we took a ship and came to France. Now we're going back again by the other frontier.”

I looked hard at them. They were the first militiamen I had seen.

They lay back and talked, their feet resting on the bench opposite. There were few people left in the train now. The militiamen wore canvas shoes with rope soles on their bare feet, and had on blue jeans. They rolled cigarettes fondly and dexterously and seemed now not tired at all, but excited and restless. They told a number of stories of Fascist atrocities which they themselves had witnessed. The Belgian said:

”I left my job and ran away to come and fight.”




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Friday, 10 July 2015

El Face...... José Luis Facerías, historia de un maquis urbano libertario



José Luis Facerías, historia de un maquis urbano libertario
Publicado: Miércoles, 12 Enero 2011 23:00


José Luis Facerias o Josep Lluís Facerias:





conocido también por "Face" o por "Petronio" por sus amigos y compañeros más íntimos, fue, juntamente con Quico Sabater, uno de los exponentes máximos de la guerrilla urbana en Cataluña, de los años cuarenta y cincuenta.

Jefe de guerrilla, era físicamente un hombre bien plantado, elegante, un verdadero "Dandy".

Intrépido hombre de acción, destacó por su excepcional talento y lucidez, llegando a ser uno de los organizadores más capaces con que contó el maquis urbano libertario de la época. Muy pronto ocupó cargos de responsabilidad, dentro del clandestino movimiento libertario catalán.

Nacido en Barcelona el 6 de enero de 1920, en el 36, estaba afiliado al sindicato de la Madera de la CNT y a las Juventudes libertarias del Poble Sec.(Barrio Barcelonés).

Al inicio de la guerra civil, se alistó a la Columna Ascaso, luchando durante toda la guerra en el frente de Aragón. En una de las últimas batallas de Catalunya, cuando el ejército republicano se batía en retirada, a principios de febrero del 39,fue hecho prisionero.

En este mismo año, perdió a su compañera e hija de meses, cuando ambas iban camino de Francia. Huyendo, al lado de millares de futuros refugiados. Probablemente, nunca llegaron a cruzar la frontera. Ametralladas por los aviones nazis Messerchmitt, que sembraban la muerte de la población que huía.

Facerias, pasó por diferentes campos de concentración y batallones de trabajo, En Zaragoza, Vitoria y Extremadura.

Al ser llamada su quinta bajo el nuevo régimen franquista, pasó de prisionero de guerra a soldado, destinado a una Unidad de Transportes Militares en Barcelona, como conductor y poco más tarde, ocupó el cargo de chofer particular del comandante del cuerpo jurídico Militar.

Licenciado a finales del 45, se incorpora al sindicato de Industrias gráficas de la CNT y se pone a trabajar, primero de camarero y después de cajero en el restaurante "La Rotonda", al pie del Tibidabo.

Todo el tiempo libre de que dispone, lo dedica a la actividad clandestina; Aún era la época de esperanza para muchos, de una intervención aliada, acabada la segunda guerra mundial, de la intensificación de la lucha del maquis rural y sobretodo urbano.

A partir de marzo del 46, (Facerias) fue el animador más dinámico de los "Grupos de defensa" de la barriada barcelonesa del Centro.

Intervino activamente, en las acciones de organización y defensa, de las juventudes libertarias de Catalunya, las cuales volverán a publicar, a partir del 46, "Ruta", su portavoz, que era distribuido, por medio de sacas de películas, que se repartían por cines y bares.

Detenido con otros militantes por la brigada Político-Social, el 17 de agosto del 46, fue encarcelado en la Modelo, hasta julio del 47, que salió en libertad.

En este mismo año, forma su grupo guerrillero y realiza su primera acción: El atraco a la fábrica Hispano-Olivetti, de donde consigue 300.000 pesetas y 100.000 más del Banco Español de Crédito, de la calle Mallorca.

Facerias creía que la lucha armada era la manera más rápida para obtener unos dineros que servirían de apoyo al Sindicato anarquista y a los militantes presos y a sus familiares más necesitados.

De los atracos, cabe destacar, los ocho realizados con su grupo, durante el año 46, con los que consiguió 3.000.000 pesetas, entregados íntegramente a la organización. De estas ocho acciones cabe destacar: la del Banco de Vizcaya de la Calle Rocafort, la del Banco de Bilbao, la del Banco Hispano-Colonial, de la Diagonal y también de la calle Muntaner, la de la Banca Pérez López de Hospitalet y la del Banco Hispano-Colonial de la calle Mayor de Grácia. También, asaltó una fábrica de madera, en la carretera del Puerto, la fábrica ICANSA, del Pueblo Nuevo y la empresa de Automóviles Eucort.

A más de varios atracos a joyerías de Barcelona, también se dedicó a visitar los "Meublés" de lujo frecuentados por gente adinerada. El primero fue el de "Pedralbes" (Barrio Barcelonés muy burgués) de donde se apoderó de los dineros y de las joyas de los clientes. En agosto del 49; se presentó con otros activistas en "La Casita Blanca"(Meublés muy conocido en Barcelona) de donde se llevó 37.000 pesetas y joyas; En mayo del 51 volvió a la "Casita Blanca"; y en octubre del 51 volvió al "Meublé" de Pedralbes.

Por lo que hace a los sabotajes, en agosto del 46, desde un coche en marcha Facerias y sus hombres, ametrallan la Comisaría de Grácia en la Travesera de Dalt, incendiaron los depósitos de un local de la CAMPSA (Gasolina en España) en la calle Sepúlveda, en donde resultaron destruidos 40 coches y también actuó conjuntamente con el grupo de Quico Sabater en la colocación de explosivos en los consulados favorables al ingreso del estado Español en la ONU.

El 1 de abril del 50 -Conmemoración de la victoria franquista-consiguió colocar un potente artefacto explosivo debajo de una tribuna principal en el Paseo de Grácia, y distribuyendo por toda la ciudad, en un coche robado, miles de octavillas antifranquistas, El ocho de abril haría estallar una potente bomba en la comisaría de la Lonja, de la Calle Ancha (Ample), resultando gravemente heridos seis policías y produciendo muchos destrozos.

También, en la carretera de la Rebassada a Sant Cugat, realizaría la "operación Documentación", (agosto 49) que consistía en desviar los coches por un camino que conducía a la masía llamada "Mas del Bosc",donde examinaban los pasaportes y la documentación y se apoderaban de los de más interés para falsificarlos.

El armamento empleado por los grupos de acción de Facerias, estaba compuesto de ametralladora "Stein" y "Thompson", pistolas "Parabellum" "Walter P.38", "Colt" calibre 45 "Star" calibre 9mm.largo, y bombas de mano, carabinas americanas automáticas, detonadores, dinamita, trilita y plástico.

Facerias era un dirigente nato, que contó siempre con la confianza de todos sus compañeros de lucha, la mayor parte de los cuales morirían en enfrentamientos con la policía, o la guardia civil, como es el caso de su mejor amigo y colaborador, Guillermo Ganuza Navarro o Antonio Franquesa y César Saborit.

Facerias actuó en ocasiones conjuntamente con otros grupos como es el caso del grupo de Quico Sabater, o el de Wenceslao Orive.

En el otoño del 51, después de la caída de tres componentes del grupo de Facerias, la policía pudo conseguir de los detenidos una cita a la que había de acudir Facerias el 26 de octubre. Este llegó en bicicleta veinte minutos antes y no observó nada sospechoso, aunque la trampa estaba ya preparada.

En la huída, "Face" se deja una cartera donde llevaba una dirección de la Calle Arenys del (Barrio) Carmelo, (donde guardaba armamento y propaganda antifranquista). Sin pensarlo dos veces se dirige hacia la casa, para llegar antes que la policía, y tener tiempo de llevarse lo más importante. Cuando salía, fue asaltado, con fuego cruzado de armas automáticas, pero, pese a todo, consiguió huir de nuevo. En el enfrentamiento habrá un agente muerto y nueve heridos.

Durante los días siguientes se acordonarán islas enteras de casas para efectuar registros. La policía Armada patrullaba por las calles barcelonesas, en grupos de seis y en algún barrio los viandantes, fueron constantemente molestados.

Todo esto, contribuía más a aumentar la popularidad de Facerias en Barcelona, el cual llegó a adquirir como Quico Sabater, las dimensiones de mito.

A principios del 52, Facerias huiría a Francia, pero delante del riesgo de ser detenido por la policía francesa, que le buscaba y en caso de detención lo habría extraditado a la policía española, decidió marchar a Italia, donde entró clandestinamente por la montaña, el mes de junio del 52.

Allí colabora intensamente con los grupos anarquistas italianos y tomó parte en la creación de los Grupos Anarquistas de Acción Proletaria.

A pesar de que en el 53 la CNT del exilio francés había desautorizado la lucha armada, Facerias decidió volver a Barcelona, después de no llegar a un acuerdo conjuntamente con Quico Sabater, salió de Toulouse acompañado de Luis Agustín Vicente, alías "El Metralla" y del italiano Goliardo Fiaschi. En la frontera notaron que había una intensa vigilancia, pero ellos se hicieron pasar por excursionistas.

Equipados los tres con mochila y bicicleta siguieron hasta Sant Joan de les Abadesses.

En Sant Quirze de Basora,"El Metralla" no quiso seguir en bicicleta y cogió el tren.

Facerias y Galiardo, siguieron el viaje en bicicleta, pasando cerca de Vic, bordeando el Montseny hasta llegar a Granollers, y de allí a Mataró, y finalmente hacia el Tibidabo era el 27 de agosto.

Se refugiaron en una cabaña-Chalet, disimulada entre los pinos del bosque de Sant Medir.

Aquella misma noche, era detenido "El metralla", el cual se rindió sin oponer resistencia.

La policía no hizo ningún disparo: se trataba de capturarlo vivo.

Al día siguiente, fue detenido Goliardo, cuando volvía a la Cabaña/ Chalet del Tibidabo.

La policía montó guardia toda la noche, a la espera de Facerias, pero éste no se presentó.

Sin tener noticias de la detención de sus compañeros, el día 30, "Face" se dirigió hacia una cita, a las once de la mañana, en la confluencia de las calles Dr.Urrutia y Pi i Molist, junto al Paseo de Verdum, prácticamente delante de la puerta del manicómio de San Andrés.

Hacia las 11 y cuarto, unos agresores invisibles disparan, herido, se mira la pierna derecha, tenía el tobillo fracturado. En un instante vuelven a disparar. Facerias se incorpora con dificultad, con la idea de salir de aquella trampa, se apoya el vientre en la baranda y dándose impulso con las manos se deja caer al otro lado, en un solar de cuatro metros de desnivel.

Aún pudo sacar una bomba de mano, pero desde unas ventanas de la calle Nilo sonaban descargas de armas automáticas; el Cuerpo de Facerias cae inmóvil, sin vida, con la bomba de mano en sus dedos crispados, su cuerpo tenía nueve impactos de bala, la mayoría mortales.

Un número impresionante de policías y todo un destacamento de la Guardia civil, estaban esperando, bien escondidos detrás de las ventanas y de los terrados.

Su muerte, es posiblemente, como lo señalan todos los indicios, debida a una delación del "Metralla" compañero del último viaje el cual delató la cita, a cambio de salvarse él.

Con su muerte, nada más quedaban dos grupos guerrilleros en Catalunya; El de Quico Sabater y el de Ramón Vila Capdevila.
http://www.sindominio.net/marxa-maquis/article.php3?id_article=10

Wednesday, 10 June 2015

¿Qué empresas usaron a esclavos del franquismo?

¿Qué empresas usaron a esclavos del franquismo?

La explotación económica de los vencidos llevó a la dictadura franquista al extremo de emplear a más de 400.000 presos políticos como trabajadores forzados.

Compañías públicas y privadas –algunas cotizan en el IBEX 35– resultaron beneficiarias de mano de obra gratuita en la mayoría de sectores productivos.

El trabajo esclavo forma parte de la querella argentina contra los crímenes del franquismo y la Ley de Memoria Democrática prevé hacer "copartícipes" de la "reparación" de los reclusos a las "organizaciones" implicadas.


Juan Miguel Baquero   26/04/2014 - 21:31h





El 'canal de los presos', construido con mano de obra esclava / RMHSA (CGT).

MÁS INFO

Sanciones, plazos y denuncias de oficio: 30 claves de la Ley de Memoria Democrática de Andalucía
Andalucía y la memoria histórica: diez diferencias con la ley estatal
ETIQUETAS: franquismo,memoria histórica, trabajo forzado, esclavitud, Querella Argentina

REPORTAJE


Campos de concentración en Andalucía o el trabajo esclavo como pilar del franquismo


El franquismo llegó al extremo de usar presos políticos como esclavos. Fiel a la explotación económica de los vencidos como "botín de guerra". Había que "reconstruir" el país y... ¿qué empresas emplearon mano de obra gratuita durante la dictadura? La iglesia, el ejército sublevado e instituciones públicas. Pero no sólo. Entidades privadas de casi cualquier sector se beneficiaron del empleo de más de 400.000 reclusos en régimen limítrofe a la esclavitud. Algunas cotizan hoy en el IBEX 35, herederas de aquellas actividades primigenias o extirpadas de su germen económico.

Para sortear la muerte por hambre o enfermedad, plato diario en las cárceles franquistas, incluso había detenidos que solicitaban su traslado a batallones de trabajadores forzados. Banús Hermanos, San Román, Huarte, Agromán o Dragados y Construcciones. Estas compañías, y otras muchas, aprovecharon la oportunidad que ofrecía el entramado diseñado a lomos de presidiarios "para alzar sus imperios económicos durante la dictadura franquista". Unos redimían condena, otros obtenían réditos de otro modo impensables. Así reza en el marco de la querella argentina que María Servini de Cubría instruye desde el Federal 1 de Buenos Aires, a denuncia del grupo de trabajo Recuperando la Memoria de la Historia Social de Andalucía (RMHSA) de CGT. Y en la ley andaluza de memoria, que plantea hacer a estas y otras muchas empresas "copartícipes" de la "reparación" de esas víctimas.

"Botín de guerra" para los golpistas

"Ferroviarias como Norte, MZA, Renfe, constructoras como Entrecanales, San Román, Huarte o Banús, mineras como Duro, Babero, transformadoras de metales como Babcock & Wilcox, Astilleros de Cádiz, La Maquinista Terrestre". Una relación que el director científico del proyecto Todos (…) los nombres, José Luis Gutiérrez Molina, completa con "órdenes religiosas, ayuntamientos, confederaciones hidrográficas y diversas administraciones de Justicia o gubernativas". "¿Números? Más de 400.000 presos susceptibles de ser utilizados, en Andalucía más de 100.000", enumera. Los derrotados, "botín de guerra" para las fuerzas golpistas.

Eran "trabajadores, jornaleros y campesinos", en gran parte, y debían cargar con el "esfuerzo de la reconstrucción" del país. Una tarea abierta hasta 1956 que el coautor del libro El Canal de los Presos. Trabajos forzados: de la represión política a la explotación económica cuantifica en "al menos 800 millones de euros". "Desde el pequeño taller a la gran industria vasca, catalana o andaluza –cuenta Gutiérrez Molina–, no hubo sector industrial, comercial, agrario o de servicios que no contara, en mayor o menor número, con trabajadores esclavos".

El anteproyecto de Ley de Memoria Democrática de Andalucía señala (artículo 19): "Reparación por trabajos forzados. La Administración de la Junta de Andalucía impulsará actuaciones para hacer copartícipes de las medidas de reconocimiento y resarcimiento a las organizaciones que pudieron utilizar los trabajos forzados en su beneficio". El Gobierno autonómico, con el nuevo marco legal que reconoce la mano de obra esclava en trámite, no desvela aún cómo motivará la participación de las empresas implicadas.




Empresas implicadas que no reconocen el "abuso"

¿Quién debe responder por esos delitos? "En el caso de Alemania las empresas pagaron, pusieron la mitad del fondo de indemnizaciones y la otra la puso el Estado", compara el coordinador de RMHSA, Cecilio Gordillo, que declaró por videoconferencia en febrero ante la justicia argentina y sugiere "candidatos a ser convocados por la juez Servini". Caso de "Florentino Pérez, deDragados y Construcciones(ACS), José Manuel Entrecanales, de Entrecanales y Távora (Acciona), Gonzalo Ferre, de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), Julio Gómez-Pomar, de Renfe y Juan Miguel Villar Mir, deHuarte (OHL)". Actuales responsables de empresas, "o sus antecesoras", señala, que nunca reconocieron el "abuso". Como publicó Financial Times Magazine en el año 2003.

eldiario.es/andalucia se ha puesto en contacto con estas empresas, que han declinado hacer declaraciones al respecto. "No haremos ningún comentario sobre ese tema", una respuesta repetida que se extendió en la mayoría de los casos al momento en que, en teoría, la ley andaluza de memoria les conmine a participar en el reconocimiento a los trabajadores forzados. En ningún caso se negó la participación de las "antecesoras" de estas compañías e, incluso, hubo solicitud de información a este periódico "para conocer un poco más en qué consiste todo eso".


En sectores como la minería y la construcción, los presos fueron "imprescindibles". "El número de pantanos inaugurados por Franco, sin la mano de obra esclava, hubieran sido muchos menos, lo mismo que las líneas férreas, carreteras o aeropuertos", relata Gordillo. Obras, también, como el Valle de los Caídos. Para administrar los campos de concentración convertidos en "empresas de trabajo temporal", el régimen creó –el 11 de octubre de 1938– el Patronato Central de Redención de Penas por el Trabajo (PCRPT).

En su organigrama cabían, describe Gutiérrez Molina, "funcionarios de prisiones, de prensa y propaganda, un eclesiástico, un contable, varios ingenieros, auditores generales de los tres ejércitos y de los organismos públicos que más trabajadores empleaban". Como el Servicio Nacional de Regiones Devastadas, empresas ferroviarias intervenidas, el Servicio de Colonias Penitenciarias Militarizadas y la Compañía de Caminos de Hierros del Norte. Por cada día de trabajo, un preso redimía dos de pena. El Estado, que cobraba una cantidad a la empresa beneficiaria, pagaba un jornal –"aunque no siempre cumplía"– del que descontaba la comida y la ropa del recluso.

Empresas que solicitaron trabajadores forzados

En Franquismo y trabajo esclavo, una deuda pendiente, el investigador José Luis Gutiérrez Molina expone una relación de 90 empresas que solicitaron y les fueron concedidos penados como mano de obra forzada. Una treintena corresponden a organismos oficiales, once a la iglesia católica, ocho al Ministerio del Ejército y el resto a compañías privadas y una institución benéfica (Fundación Elorz).

Instituciones públicas que usaron presos: Secretaría General del Consejo de Estado, Astilleros de Cádiz, Consejo Superior de Protección de Menores, Sindicato Nacional del Espectáculo, Regiones Devastadas de varias provincias, gobiernos civiles, direcciones generales, ayuntamientos… además, entre otras, de la Fundación Generalísimo Franco y la Jefatura de FET de las JONS en Lérida.

La iglesia reclamó trabajadores esclavos para obras en parroquias, conventos y otros edificios de Madrid, Barcelona, Cuenca, Murcia o Valladolid. Como empresas privadas, aparecen relacionadas con la metalurgia (Múgica, Arellano y Cía., Babcock & Wilcox, La Maquinista Terrestre y Marítima,Talleres Mercier o Industrias Egaña), la minería (Carbones Asturianos,Minera Estaño Silleda, Duro Felguera, Minería Industrial Pirenaica o Minas de Sillada), la construcción (Sociedad Constructora Ferroviaria o Ibérica de Construcciones y Obras Públicas), agricultura, mecánica, zapatería, espartería y fábricas de muebles, cristal, guantes o alpargatas.

El propio autor, junto a Dolores Martínez, en El trabajo esclavo de los presos políticos del franquismo en Andalucía, repasan los campos de concentración y trabajo instalados en la región, con el número de reclusos que acogieron y las fechas en que estuvieron activos. Además, establecen un listado con la relación de obras en que intervinieron prisioneros, presos y penados en Andalucía entre 1936 y 1956. Una lista casi interminable "que no se ha estudiado a fondo".

Tuesday, 19 May 2015

Orwell and Barcelona

https://redflag.org.au/article/george-orwell%E2%80%99s-socialism
Spain beckons
On 17 July, the fascist general Francisco Franco launched a military coup to put an end to a seven-year worker and peasant revolt that had challenged the running of Spanish capitalism. The Spanish workers, aware of the fate of their comrades in Germany and Italy, were not prepared to go quietly. Their rallying cry became: “Better Vienna than Berlin!” (In Berlin Nazism had triumphed without a fight, while in Vienna workers armed themselves and resisted fascism to the last.)
Immediately, Franco was halted. His army was defeated in two-thirds of Spain. With the old Republican government crippled and the army in revolt, workers were in power across sections of Spain. Orwell travelled to the country to assist in the fight against fascism. He arrived in Barcelona just after Christmas. The scenes did away with his uncertainties about the capacity of workers to transform the world.
“It was the first time that I had ever been in a town where the working class was in the saddle”, he later wrote. “Practically every building of any size had been seized by the workers and was draped with red flags … Every shop and cafe had an inscription saying that it had been collectivised; even the bootblacks had been collectivised and their boxes painted red and black. Waiters and shop-walkers looked you in the face and treated you as an equal … I recognised it immediately as a state of affairs worth fighting for.”
Barcelona completely transformed Orwell’s understanding of socialism. At first hand he experienced the political maturity, courage and profound ability of workers to create a new society. Orwell had seen workers’ power and was not about to turn his back on it. He resolved to stay in Spain and join a working class militia.
Orwell’s sojourn in revolutionary militancy in Spain, his commitment to socialism, is an awkward fact for many of his conservative biographers. Robert Colls, for instance, decries Orwell’s role in the revolution as a flight of fancy, condescendingly stating that he “might have spent a little less time responding to his own experiences, and a little more time thinking about the art of the politically possible”.
Initially, Orwell had little understanding of or interest in the political differences between the groups fighting in Spain. But he would soon learn that the fate of the struggle hung on the debates between the working class organisations central to the resistance.
Orwell joined the POUM in early 1937. The organisation identified as Trotskyist and argued that the way to win the war against Franco was to complete the social revolution that was already under way. It would be possible to defeat fascism only if workers were aware that they were fighting for their complete liberation from all forms of exploitation.
The counter-argument came from the Stalinist Communist Party, which argued that the war needed to be won first, and that workers could make a revolution only after fascism had been defeated. Workers needed to keep Spanish capitalists on side, and this meant avoiding anything that would scare them off – such as taking control of production or arming themselves in the streets. The number one imperative for the Stalinists was therefore to put this revolutionary situation to an end as quickly as possible.
When Orwell arrived back in Barcelona from the front in May, the Communist Party was attempting to do just this. As troops tried to take back the worker-controlled Barcelona Telephone Exchange, workers rose up to defend themselves. Tragically, the other workers’ organisations, particularly the anarchist CNT and the POUM, refused to give a lead to the uprising. After days of fighting, workers began to take down the barricades, opening the way for a wave of repression. Orwell escaped across the border to France just as other members of the POUM were being rounded up by Stalinist secret police.
Russian revolutionary Leon Trotsky had said that at the beginning of the revolution: “In its specific gravity in the country’s economic life, in its political and cultural level, the Spanish working class stood on the first day of the revolution not below but above the Russian workers at the beginning of 1917.” Now, a great workers’ revolution was crushed under the heel of fascism and Stalinism. A great hope vanished.