Thursday, 1 October 2015

Josep Pla, espía número 10 de Franco

Un estudio arroja luz sobre el escritor como agente del SIFNE en la guerra civil

CARLES GELI
Barcelona 14 SEP 2014 - 19:45 CEST
 
Josep Pla. XAVIER MISERACHS


Amén de llorar en Marsella ante una modesta bullabesa tras cruzar la frontera huyendo (supuestamente) de los anarquistas y de descubrir, leer y (dudosamente) haber ido desde ahí a entrevistar a Georges Simenon, Josep Pla hizo también de espía para Franco durante la guerra civil. Era miembro de Servicio de Información de Fronteras del Nordeste de España (SIFNE), del que el político y empresario Francesc Cambó no estaba en lo financiero demasiado lejos, en el marco de sus infructuosos méritos ante el militar sedicioso. Es un episodio de los más polémicos y delicados de las letras catalanas y de la siempre brumosa biografía del autor de El quadern gris, cuyos hagiógrafos siempre han minimizado. Pero ahora quedan menos dudas al respecto: era el agente número 10 del SIFNE y algunos de sus informes fueron especialmente valiosos, como fija el periodista Josep Guixà en su jugoso y a buen seguro polémico libro Espías de Franco. Josep Pla y Francesc Cambó (Fórcola).


La abrumadora investigación (nueve archivos consultados, 82 artículos y 223 libros referenciados y 808 notas) empieza, aportando detalles inéditos, a disipar la neblina alrededor del Pla espía con gabardina por el puerto y los bares de Marsella. El buceo de Guixà en la prácticamente virgen documentación del SIFNE en el Archivo General Militar de Ávila le ha cundido. El escritor llega a la ciudad marítima francesa, puerto de salida de buques de carga con destino a la zona republicana española, a las 10.40 horas del 16 de octubre de 1936 tras, cómo no, un episodio oscuro: la visita a su Palafrugell natal de un pelotón de anarquistas de Barcelona entre el 20 y el 22 de julio y del que le salvó el comité anarcosindicalista local, con intervención decisiva de un tal Pere Pey, que le facilitaron un salvoconducto. “No creo que fueran anarquistas sino periodistas vinculados al Comissariat de Premsa que querían, por las buenas o por las malas, convencerle de que siguiera escribiendo para el entonces ya incautado diario La Veu de Catalunya”, apunta en una primera polémica Guixà.




El estilo y el uso de 'informantes' amigos delatan la autoría de sus notas anónimas

La intervención de Jaume Miravitlles, el genial director del Comissariat de Propaganda, y del suegro de Pla, Halfdan Enberg (cónsul general de Dinamarca en Barcelona y futura garganta profunda), facilitaron el papeleo para que el escritor se reencontrara en Marsella con su amigo el periodista Carles Sentís, agente ya número siete de esa SIFNE que construyó uno de los brazos organizativos más eficaces de Cambó, Josep Bertrán i Musitu. Miembro fundador de esa Lliga Regionalista que tras las elecciones de 1931 ya trabajaba con la derecha española en el golpe de Estado y eficaz director del Somatén que se enfrentó al pistolerismo sindical barcelonés en los años 20, no dudó en contactar con la Abwehr (el servicio de inteligencia militar nazi) para tomar ideas.

En un ambiente casi de “empresa familiar” como define el autor (Adi Enberg, novia de Pla, trabajó de secretaria por sus conocimientos de idiomas y muchos informantes habían tenido contactos y negocios con responsables de la organización años atrás), Pla se integró rápido. Llevaba buenas credenciales: en un aspecto poco sabido, Guixà documenta que Pla había asistido ya en octubre de 1933 a una reunión de “escritores simpatizantes” con José Antonio Primo de Rivera de la que saldría el semanario falangista FE. Ahí (1933-1934), como en la también revista Arriba (1935-1936) Pla escribiría artículos siempre anónimos, muchísimo más beligerantes y antirrepublicanos que los que redactaba simultáneamente para su diario titular, La Veu, en una taimada estrategia.

LA 'CORTE' FALANGISTA Y UN DIARIO DEL 36


Alfaro, Foxá, Giménez-Caballero, Miquelarena, Montes, Mourlane Michelena, Ridruejo, Sánchez Mazas, Santa Marina, Ros... Es la lista de lo que los historiadores Mónica y Pablo Carbajosa bautizaron con acierto como “la corte literaria de José Antonio” y a la que quizá habría que estudiar si añadir otro nombre: Josep Pla. Amén de la colaboración anónima para las revistas falangistas Fe y Arriba —con la presencia de Pla en la génesis de la primera— Josep Guixà asegura en su libro que el escritor habría visitado al líder de Falange Española en marzo de 1936, cuando estaba preso en Madrid. Así lo escribió el propio Pla en un artículo en El Diario Vasco, donde el autor de El quadern gris firmaba XXX. “No creo que fuera mentira: no es un tema para hacer bromas con Falange”, dice Guixà.



Una segunda constancia de esa visita y esos contactos de Pla con la corte falangista estarían en un diario “o quizá libreta” que el ampurdanés habría llevado “entre enero y marzo de 1936” y del que en la fundación del escritor dijeron a Guixà que “no sabían nada” de su existencia.

El periodo es crucial: Pla utilizó en la etapa republicana su corresponsalía en Madrid y sus contactos parlamentarios para estar en el meollo conspirador, hasta el extremo de que en febrero de 1936 plantearía a Portela Valladares, presidente del Consejo de Ministros, la implantación de una dictadura en nombre del líder derechista Gil Robles.

Demasiado significado ya como escritor y periodista como para infiltrarse en según qué misiones (como sí haría su colega Sentís), Pla redactaba notas informativas y pequeños informes anónimos, pero también en al menos media docena de ocasiones, unos documentos extensos y bien argumentados (que exasperaban a su patrón Cambó por su literaria longitud), fáciles de atribuírselos porque “hay giros estilísticos claramente suyos o, más sencillo, porque los confidentes eran buenos amigos de años; Pla nunca disimuló su inconfundible prosa: es como si no quisiera esconder que era el autor para hacer méritos ante alguien”, apunta Guixà.

Tiene claro el autor que Pla nunca delató a nadie y desmiente que una de sus notas fuera la causante indirecta del hundimiento de un barco griego con armamento para Barcelona, como algunos estudiosos le atribuyen. “Pla no fue demasiado elegante al pasar al Heraldo de Aragón una lista de republicanos burgueses que se refugiaron en Francia por el peligro revolucionario; pero no lo considero delación porque eran figuras públicas y en Francia no corrían peligro”, expone Guixà. Pero sí le atribuye responsabilidad al ser un “elemento imprescindible” (Bertrán y Musitu dixit) en “una organización que tenía como una de sus principales misiones alertar a la aviación italiana con base en las Baleares de barcos que zarpaban clandestinamente de Marsella con armamento para la República”.

No le queda clara, sin embargo, la participación de Pla en la autoría de otro informe, de enero de 1937, de la sede de la SIFNE en Biarritz, en el que se afirma que un bombardeo de Barcelona “lejos de producir pánico, sería recibido como el primer síntoma de una próxima liberación a que todos aspiran después de seis meses de anarquía”. Guixà, en cambio, es categórico al asegurar que Pla no tuvo “nada que ver, seguro” con los bombardeos italianos sobre Barcelona de marzo de 1938, precedidos, eso sí, de unas gestiones de Cambó cerca del entorno del mismísimo Mussolini.

El escritor fue el padre de informaciones valiosas, como la de la fallida visita de Juan Negrín a París en julio de 1937 para frenar a la desesperada el reconocimiento del gobierno rebelde de Burgos y sobre el encuentro entre masones franceses y españoles. Pero uno de sus grandes momentos como espía fue alertar sobre los intensos contactos del gobierno republicano y de la Generalitat para lograr la mediación internacional que frenase la guerra. La información se la sonsacó a uno de sus mejores amigos, el escritor Josep Maria de Sagarra, de paso en Marsella rumbo a Tahití en su oportuno viaje de bodas. ¿Desliz de un Sagarra inocentón? “Es poco creíble que Sagarra no supiera con quién se la jugaba; lo que ocurre es que, estando a punto de irse, quedaba bien con un amigo simpatizante o agente de los rebeldes que quizá podría devolverle el favor si las cosas se torcían; habló con demasiada precisión como para hacer el bocazas”, cree el autor, a quien Sentís (infiltrado además en la vital tertúlia en París del abogado Amadeu Hurtado, que participaba en esas negociaciones) confirmó la autoría de Pla del informe. Además, el poeta y dramaturgo tenía un hermano, Fernando, militante de la Lliga, que también aparece en las listas de colaboradores del SIFNE (agente 52).

El otro gran momento-espía de Pla es su más que probable participación en un informe sorprendente que el SIFNE remitió en abril de 1937 a Salamanca sobre Estat Català, partido catalanista radical de donde en noviembre de 1936 surgió una oscura trama para apartar al presidente de la Generalitat Lluis Companys de su cargo, eliminar a una veintena de dirigentes anarquistas y responsables de milicias antifascistas y declarar la República catalana bajo el auspicio de Francia.


Bertrán y Musitu, director del SIFNE, calificó a Pla de "imprescindible"

De los papeles analizados por Guixà se desprende que el SIFNE mantuvo contactos con Josep Dencàs, exconsejero de Gobernación de la Generalitat y uno de los máximos promotores de los Fets d’Octubre de 1934 y que en agosto de 1936 huyó de Cataluña perseguido por los anarquistas, enemigos acérrimos a los que acusaba de destrozar y desvirtuar Cataluña. “Los del SIFNE pretendían que Estat Català fuera una especie de agente provocador que desestabilizase la retaguardia barcelonesa”, cree el autor.

Para Guixà, Dencàs fue un poco “un tonto útil” porque si bien el SIFNE transmitió a Franco su propuesta de provocar una invasión por el Pirineo de sus partidarios a cambio de que Cataluña se convirtiera en un protectorado fascista, “no creo que nadie pensara que Franco aceptaría el acuerdo; pero le dieron cuerda”. Para aprovechar eso y hacer pinza, los hombres de Bertrán y Musitu reiteraban en sus informes la necesidad de que Franco pasara rápidamente a la ofensiva en Cataluña, una idea que obsesionaba a Pla.

La presión sobre la cúpula del SIFNE de las autoridades francesas (el 10 de diciembre de 1937 el nombre de Pla ya aparecía en una lista de la Direction Générale de la Sûreté) llevaría al ya de natural asustadizo Pla a moverse por París, Biarritz e incluso Roma, facilitado todo por la absorción, en febrero de 1938, del SIFNE por parte del Servicio de Investigación Militar (SIM) que dirigía el coronel Ungría.


Una charla con Josep Maria de Sagarra facilitó un documento sobre la mediación extranjera

Pla se alejó del espionaje cuando su buen amigo Manuel Aznar pasó a dirigir El Diario Vasco y le pidió que fuera su lugarteniente. Augusto Assía, Eugenio Montes y Dionisio Ridruejo fue la particular escolta que el miedoso Pla se encontró cuando llegó a Irún dispuesto a pasar a zona rebelde.

Ese mismo tándem Aznar-Pla llegó a la Barcelona de enero de 1939 con la entrada de las tropas franquistas casi compitiendo a la carrera con Carlos Godó y Valls, el propietario de La Vanguardia, para tomar posesión de la redacción del diario barcelonés. Los primeros lo dirigirían apenas cuatro meses: Aznar se fue a Roma y Pla, a pesar de que respondía a todo el mundo en castellano por los pasillos del rotativo, al quedarse solo no supo hacer frente a las autoridades franquistas y a un Godó que el libro descubre que ingresó en el SIFNE el 15 de octubre de 1937: “Su labor consistió en ceder uno de sus vehículos para misiones de enlace y, como después él mismo se vanagloriaba en la primera posguerra, hacer gestiones financieras para la junta de Burgos”, clarifica Guixà.


El autor dejó solo dos pistas de su labor en su obra y acabó de espía aliadófilo

El autor de Viaje en autobús nunca dijo nada en su voluminosa obra sobre su pasado como espía de Franco. Sólo dos detalles en sendos artículos le delatan: en 1943 escribió sobre su vieja amistad con el periodista portugués António Ferro, uno de los principales informadores que tuvo en Francia; en los años 60, en un artículo sobre cocina provenzal, citó que en Marsella conoció a un gran cocinero mallorquín, Salom (también lo mencionaba Sentís en un texto): el tal Salom y su local fueron vitales para el SIFNE.

En diciembre de 1944, un informe de la Guardia Civil de Palafrugell citaba al escritor, junto a su hermano y otros vecinos de la localidad, como espías que vigilaban los movimientos marítimos en la Costa Brava para los servicios de inteligencia aliadófilos. Eran otros tiempos: quizá la democracia volvería... Pla, como siempre, le había dado la vuelta. Efectivamente, un agente 10.

Wednesday, 23 September 2015

En doce años solo se han abierto 332 de las más de 2.000 fosas comunes que hay en España

Entre 2000 y 2012 se han desenterrado solo 332 fosas comunes, con restos de 6.300 desaparecidos tras las ejecuciones de la guerra y la dictadura
El Gobierno cifra en 2.000 los enterramientos en el país y la ARMH estima que podrían ser el doble pero nunca se hizo "un estudio serio"
La reciente exhumación en Alcalá del Valle (Cádiz) ha permitido recuperar el cuerpo de Remedios (43 años), su hijo y la novia de éste, embarazada de 7 meses Juan Miguel Baquero
10/08/2015 - 21:14h




Fosa común exhumada en El Baldío, Alcalá del Valle (Cádiz). / ARMH


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MEMORIA



Rajoy completa una legislatura de olvido económico a las víctimas del franquismo


Un pendiente, un anillo, botas raídas por el tiempo. Proyectiles, huesos fracturados. Una ejecución múltiple. La fosa exhumada en El Baldío, una finca privada de Alcalá del Valle (Cádiz), deja al descubierto el terror fundacional del franquismo. Y una clave que salpica desde la primera guerra que provocó (y ganó) el fascismo en el mundo: España está sembrada con cientos de fosas sin abrir en las que reposan miles de víctimas.

El mapa de fosas del Gobierno de España cifra en 2.000 las sepulturas ilegales tras las ejecuciones en la Guerra Civil y la dictadura. Es el cálculo más optimista. Según la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) el número puede alcanzar el doble. Como recuento global de intervenciones, solo aparece el de la Sociedad de Ciencias Aranzadi: 332 (del año 2000 a finales de 2012) con restos óseos recuperados de unos 6.300 desaparecidos que incluyen los 2.840 del cementerio de Málaga.

A ese ritmo –la media no llega a 30 fosas al año–, la sociedad española cerraría la cicatrizen décadas. La impresión de trabajo incesante sobre la tierra, de existir, no es más que un efecto. Un leve goteo que mantienen asociaciones de derechos humanos y familiares de desaparecidos forzados frente al abandono institucional a las víctimas del golpismo, a las más de 100.000 personas que yacen en cunetas.



Uno de los cuerpos enterrados en la fosa gaditana. / ARMH
España, solo superada por Camboya

La cifra coloca al país en segundo lugar de un macabro escalafón mundial que lidera Camboya con 1,5 millones de ejecuciones entre 1975 y 1979 a manos de los Jemeres Rojos del dictador Pol Pot. Pero "no hay un estudio serio sobre el número de fosas que hay en España", refiere el vicepresidente de la ARMH, Marco González. Varias comunidades autónomas han trabajado en su propia cartografía de la ignominia, "pero no están todas". El caso de El Baldío ni siquiera constaba en el mapa oficial andaluz.

Sirve de ejemplo la exhumación en la hacienda gaditana por la suma de voluntades que evidencia la desidia institucional. El trabajo arqueológico es posible por la intervención de la ARMH y la financiación aportada por el sindicato noruego de electricistas Eloigt y la Asociación de los Archivos de la Brigada Lincoln (ALBA) de Nueva York. Los propietarios del terreno facilitan la exhumación.



Proyectiles y restos óseos en El Baldío. / ARMH
Una joven testigo de la tragedia de El Baldío

El verano de 1936 se desgasta ahíto de sangre. En un cortijo de la serranía nororiental de Cádiz la vida transcurre. Cristobalina Rojas tiene 15 años. Trabaja en El Baldío, en mitad de una paz de mentira que estalla en pedazos el 18 de septiembre de 1936.

Ese día varias personas secuestran a dos trabajadores de El Baldío: Remedios Partida Morilla (43 años) y su hijo José Rodríguez Partida (20). También la novia de éste, Rosa –se desconoce su identidad completa–, que sube a menudo a la sierra. Está embarazada de siete meses. El grupo se detiene a la altura de la carretera de la finca. Unos disparos cicatrizan en la memoria de Cristobalina.

En el año 2012, la ARMH trabaja en la localización de la fosa donde yacen Remedios, Rosa y José. Difícil acotar la sepultura en campo abierto. Hasta que aparece un testimonio clave, definitivo: el de Cristobalina Rojas, aquella joven testigo.



Un anillo, en la mano de una de las víctimas. / ARMH

La fosa aparece "rápido, a un palmo de profundidad, casi en superficie", cuenta a eldiario.es el arqueólogo del proyecto de exhumación, René Pacheco. "En el vientre de una de las dos mujeres hay restos de cartílagos fosilizados que podrían pertenecer a un feto. Es el mismo esqueleto en el que aparecen una peineta, un peine y un anillo".

El estudio forense determinará si Rosa fue ejecutada en avanzado estado de gestación. La tierra, además, deparó un encuentro inesperado. Un cuarto cuerpo. "No sabemos de quién, aunque los testimonios orales apuntan a un ATS (enfermero) que estaba en el cortijo y del que no sabemos su nombre", apunta. Con ayuda de la antropología, la asociación espera "cerrar el círculo sobre esta persona".
"Asesinados con armas de fuego"

Los esqueletos aparecen "bien conservados y con evidencias clarísimas de la causa de la muerte, con orificios y balas asociadas a la escena histórica del asesinato", relata el arqueólogo. Está claro, concluye, "que fueron asesinados con armas de fuego". Con estas pruebas, la ARMH ha interpuesto denuncia ante el cuartel de la Guardia Civil de Alcalá del Valle. "Como siempre que aparecen restos humanos con signos de violencia", subraya Marco González.



"Clase de historia" a pie de fosa por el arqueólogo René Pacheco. / ARMH

En El Baldío aparece "la policía judicial y forense. No sabemos qué hará el juzgado, pero en el 90% de los casos suelen llegar como sobreseídos". Los restos óseos han sido trasladados al laboratorio que la ARMH tiene en Ponferrada (León) para practicar un estudio antropológico. El resultado será cotejado con muestras de ADN tomadas a familiares.

"Todo esto", denuncia la asociación memorialista, "es un trabajo de la sociedad civil y muchos voluntarios". Y deben ser, dicen, "las administraciones quienes se hagan cargo". Casi ocho décadas después del alzamiento golpista, España desoye el mandato de Naciones Unidas de derogar la ley de Amnistía e investigar los crímenes del franquismo. Tampoco atiende el requerimiento, a un océano de distancia, de la denominada Querella Argentina.

Saturday, 12 September 2015

sounds /sonidos ...... ʹAl Albaʹ la música que nos acompaña


ʹAl Albaʹ la música que nos acompaña







@Folcki 21 agosto, 2015 ʹAl Albaʹ la música que nos acompaña


Isabel Genovés Estrada*. LQSomos. Agosto 2015

A lo largo de nuestra vida nos acompaña una variada banda musical. Con el tiempo somos selectivos con la música que nos gusta, pero lo cierto es que nos son familiares muchos tipos de música. Se lo debemos a nuestros abuelos, padres, tíos, amigos, a la radio, la televisión, al cine, las fiestas de los pueblos, a nuestra propia experimentación…
Nos rodeamos de géneros musicales distintos como el soul, el flamenco, las baladas, el heavy, la ópera, el jazz, electrónica, pop, rock, rap, reggaetón, country, rumba, etcétera. Luego están las canciones que nos marcan por un motivo, los curiosos ojos de Hipatia les acercan una canción que se convirtió en el himno de toda una generación, ʹAl Albaʹ, compuesta por Luis Eduardo Aute en 1975.



En 1975 el régimen franquista veía peligrar su continuidad, el dictador Franco tenía mala salud, y aquellos que lo sustentaban querían garantizar su prolongación en el tiempo sin él. Para ello se dieron prisa en crear nuevas leyes y aprobarlas, para seguir reprimiendo las libertades que pedía la sociedad. Pero en septiembre de ese mismo año las tensiones en la sociedad española eran más que patentes. Se condenó a once miembros de ETA y del FRAP a la pena de muerte… Las protestas vinieron desde dentro del país y desde fuera también.

Los últimos consejos de guerra dictaron las once ejecuciones para el 27 de septiembre. Hubo muchas presiones internacionales para que se conmutara las penas de muerte por cadena perpetua. Hasta el Papa Pablo VI pidió clemencia, pero Franco lo desoyó, al igual que otros líderes internacionales. La presión fue tan fuerte que al final cedió, solo en parte, el viernes 26 de septiembre el Consejo de Ministros conmutó la pena de muerte por cadena perpetua a seis de los once condenados a muerte. Los cinco restantes fueron fusilados al día siguiente, en Barcelona, Madrid y Burgos, y no al alba. Los ajusticiados fueron: Ángel Otaegui y Juan Paredes (de ETA político-militar) y José Luis Sánchez Bravo, Ramón García Sanz y José Humberto Baena (del FRAP).



Fue en los días anteriores a las ejecuciones, cuando Luis Eduardo Aute compuso la canción Al Alba. Para que pasara la censura del régimen el cantautor escribió varias canciones reivindicativas, que los censores rechazaron, pero Al Alba pasó desapercibida como una canción de amor. Por suerte no fueron capaces de detectar que era un alegato en contra de la pena de muerte y un canto a la libertad. Era una denuncia que se disfrazó como una canción de desamor. Se ve que los censores se saltaron la clase de metáforas, una suerte para todos. Ese mismo año se pudo oír la canción con la voz de Rosa León. Aute no la incluyó en su discografía hasta tres años después, en su disco Albanta publicado en el sello Ariola. Con posteridad ha sido cantada por diversos autores.

Lo que nos espanta y espantó en ese momento fue que no le temblara la mano a Franco para seguir firmando penas de muerte. Fueron las últimas muertes de un régimen agonizante al igual que el dictador que moría el 20 de noviembre del mismo año. Reprimiendo hasta al final a la sociedad española, que ya reclamaba esas libertades que le eran negadas.

* En “Los ojos de Hipatia”

Letra de Al Alba:

Si te dijera, amor mío,
que temo a la madrugada,
no sé qué estrellas son éstas
que hieren como amenazas
ni sé qué sangra la luna
al filo de su guadaña.

Presiento que tras la noche
vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones,
amor mío, al alba,
al alba, al alba.

Los hijos que no tuvimos
se esconden en las cloacas,
comen las últimas flores,
parece que adivinaran
que el día que se avecina
viene con hambre atrasada.

Presiento que tras la noche
vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones,
amor mío, al alba,
al alba, al alba.

Miles de buitres callados
van extendiendo sus alas,
¿no te destroza, amor mío,
esta silenciosa danza?,
maldito baile de muertos,
pólvora de la mañana.

Presiento que tras la noche
vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones,
amor mío, al alba,
al alba, al alba.

Tuesday, 8 September 2015

En el 40 aniversario de los últimos fusilamientos del franquismo, Carlos Fonseca, autor de 'Trece rosas rojas', recoge en un libro el testimonio de sus protagonistas


Los fusilamientos del franquismo

Xosé Humberto Baena entró en 1975, con 25 años, en el FRAP. Poco...
Xosé Humberto Baena entró en 1975, con 25 años, en el FRAP. Poco después de huir con su novia a Madrid, fue detenido, acusado del asesinato del policía Lucio Rodríguez Martínez, y ejecutado.

En el 40 aniversario de los últimos fusilamientos del franquismo, Carlos Fonseca, autor de 'Trece rosas rojas', recoge en un libro el testimonio de sus protagonistas

También incluye documentación inédita, así como la declaración de sus familiares

Adelanto inédito de su contenido
CARLOS FONSECAActualizado:08/09/2015 04:02 horas

"Lo he sido, te lo aseguro. Cuando me fusilen mañana pediré que no me tapen los ojos para ver la muerte de frente. Siento mucho tener que dejaros. Lo siento por vosotros, que sois viejos y sé que me queréis mucho, como yo os quiero, no por mí. Pero tenéis que consolaros pensando que tenéis muchos hijos, que todo el pueblo es vuestro hijo. Al menos yo así os lo pido...".

Xosé Humberto Baena sabía que lo iban a matar, que no habría ningún gesto de clemencia, y así lo dejó escrito en su carta de despedida la tarde del viernes 26 de septiembre de 1975. La justicia militar era rigurosa en las formas y a las ocho de la mañana del sábado 27 se cumplía el plazo de 12 horas que debía discurrir desde que le comunicaron el enterado del Gobierno antes de pasarlo por las armas. Él fue uno de los cinco últimos ajusticiados del franquismo, de cuya muerte se cumplen 40 años este mes.

Don Fernando, su padre, había apurado la jornada de trabajo en la fábrica de madera Viuda de Urbano Pérez de Vigo y de allí había marchado a casa de sus hermanas a recoger los billetes de tren que cada semana le reservaban para viajar a la capital a ver al hijo. "Sobre las ocho y media de la tarde recibí una llamada telefónica del abogado de Madrid diciendo que si quería ver a mi hijo con vida tenía que estar en la cárcel de Carabanchel antes de las seis de la mañana -escribió en su diario-. En el tren llegaba a Madrid a las nueve, de modo que perdí el billete, pedí algo de dinero, alquilé un coche y carretera adelante toda la noche sin parar, acompañado de mi hijo Fernando". A las seis y media de la madrugada, perdida ya casi la esperanza, don Fernando pudo abrazar a su hijo. "Hablamos y el tiempo se pasó volando -recuerda-. Después me dijeron que estuvimos media hora juntos". Un tiempo demasiado escaso para una despedida definitiva.


Xosé Humberto Baena, con gafas, se apoya en un coche junto a su hermana Flor y un primo.

Las cosas se habían empezado a torcer para la familia Baena cinco años antes, en 1970, cuando la Policía detuvo a Xosé por participar en una sentada en la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Santiago, en la que acababa de matricularse con 19 años. Pasó varios meses en la cárcel de A Coruña, y aunque al final fue absuelto por el tribunal que lo juzgó, su vida no fue igual desde entonces. Tras cumplir el servicio militar en el cuartel de Hoyo de Manzanares (Madrid) volvió a Vigo y comenzó a trabajar como peón de fundición en Fumensa.

Para entonces su compromiso político contra la dictadura ya era firme. Participaba en protestas, repartía propaganda, hacía labores de proselitismo para crear comités de trabajadores que defendieran sus derechos al margen del sindicato vertical, y en 1975 se incorporó al recién creado Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP), auspiciado por el PCE (marxista-leninista), una escisión del PCE de Santiago Carrillo, para hacer frente al régimen con las armas en la mano. Cuando en mayo de 1975 huyó a Madrid con su novia, María Pilar Alonso, Maruxa, para no ser detenido, sabía que no volvería en mucho tiempo. Ella fue detenida un mes después tras participar en un salto, y Xosé a finales de julio, acusado del asesinato días antes del policía armado Lucio Rodríguez Martínez y del homicidio frustrado de otro fechas después.

Para cuando la pareja llegó a la capital ya llevaba un año en ella otro joven gallego de 21 años, José Luis Sánchez-Bravo. Aquí se había ennoviado y contraído matrimonio con una chica de su misma edad, Silvia Carretero, con la que compartía militancia política. Un día, cuando la acompañaba al trabajo en la oficinas de un dispensario de la Seguridad Social, la casualidad quiso que se cruzaran con un guardia civil que estacionaba su vehículo en las proximidades de su domicilio en el barrio madrileño de Batán.



José Luis Sánchez Bravo en una fotografía tomada en el verano de 1975 en Mazarrón (Murcia), unos días antes de ser detenido por la policía.

Entonces no lo sabía, pero aquel hombre de aspecto corriente era teniente, tenía 49 años, estaba destinado en la Agrupación de Tráfico de la Benemérita en la calle Sotomayor, vivía con su mujer y su suegra en una vivienda de protección oficial de la vecina calle Villavaliente, en el número 1 para más señas, y se llamaba Antonio Pose Rodríguez. Un hombre de hábitos fijos que José Luis eligió como objetivo para los recién constituidos grupos de combate y autodefensa del FRAP. El 16 de agosto fue asesinado a tiros por su compañero Ramón García Sanz.

A diferencia de Xosé, José Luis Sánchez-Bravo pasó la noche del 26 de septiembre acompañado de su madre, sus hermanos y su mujer, embarazada de tres meses, a la que trasladaron desde la prisión de Yeserías para que estuvieran juntos las últimas horas. Ramón, en la celda contigua, barruntaba su soledad con la mirada perdida en un horizonte situado a tres metros, los que distaban hasta la pared. Su hermano Santiago estaba ingresado en un hospital de Zaragoza y no pudo viajar a la capital. "Fueron horas terribles -cuenta Victoria Sánchez-Bravo, hermana de José Luis-. Como Baena era también gallego, estuvimos cantando canciones populares de la tierra. Cuando llegó Silvia, su mujer, los dejé solos. Se besaban entre las rejas y hablaban en voz baja, mientras mi hermano la acariciaba la barriga".
'Txiki' Y Otaegui

En la cárcel Modelo de Barcelona, Jon Paredes Manot, Txiki, de 21 años, no dejó de hablar en toda la noche. "Estuvimos con él sus abogados, Marc Palmes y Marga Oranich, y yo -cuenta su hermano Mikel Paredes, un año mayor-. No dejaba de contar historias, e incluso algún chiste. No entiendo cómo podía estar tan entero. Creo que en el fondo tenía la esperanza de que lo indultaran, aunque dijese que no esperaba nada. Fueron horas de una impotencia total, de ver cómo pasaba el tiempo sabiendo que lo iban a matar y no poder hacer nada".

Txiki había llegado a Zarauz con su familia desde Zalamea de la Serena siendo un niño y con 17 años ingresó en ETA. La localidad guipuzcoana, en otro tiempo residencia veraniega de la reina Isabel II y de la alta burguesía de finales del siglo XIX, mantenía entre sus ilustres moradores estivales a la infanta Pilar de Borbón, hermana del entonces príncipe Juan Carlos, y su marido, el empresario Luis Gómez-Acebo, a quien ETA planeó secuestrar para canjear su libertad por la de un grupo de presos de la organización. Txiki se encargó de vigilar al objetivo, pero la Policía echó por tierra la operación y tuvo que huir a Francia. Allí, coincidiendo con la escisión entre milis y poli-milis, se incorporó a principios de 1975 a los comandos Bereziak (especiales) de estos últimos, encargados de las acciones armadas, a las órdenes de Pedro Ignacio Pérez Beotegui, Wilson. Con él fue precisamente detenido unos meses más tarde en la ciudad condal, cuando vigilaban una sucursal bancaria que pensaban atracar fechas después para recabar fondos para la organización, que preparaba una espectacular fuga de medio centenar de militantes de la prisión de Segovia, finalmente frustrada.

Su compañero de militancia en ETA, Ángel Otaegui, pasaba sus últimas horas acompañado de su madre en la prisión de Burgos. "Nos avisaron a 20.30 horas de la tarde del día anterior de que a las 8.30 horas de la mañana lo iban a matar, y que si su madre quería verlo tenía que ir esa noche a la cárcel -cuenta Mercedes Otaegui, su tía-. Le dimos varios calmantes para que viajara más tranquilla y nos fuimos para allá acompañados de amigos y vecinos del pueblo, pero sólo pudo estar con él su madre, mi hermana. El resto esperamos en la puerta hasta que salió del recinto cuando llegó la hora de fusilarlo".

La familia no sabía que Ángel militaba en ETA hasta que la Policía fue a buscarlo a casa. Fue en noviembre de 1974, y le acusaron de haber colaborado en el asesinato del cabo de la Guardia Civil Gregorio Posadas el 3 de abril anterior. Él alegó en el juicio que se había limitado a identificar al agente ante los miembros del comando, pero que no sabía que fueran a matarlo. Su compañero José Antonio Garmendia, a quien la Policía acusaba de ser uno de los autores de los disparos, había resultado gravemente herido de un disparo en la cabeza durante su detención y estaba impedido. Su abogado, Juan María Bandrés, consiguió convencer al tribunal de que ajusticiar a un hombre disminuido mental era un crimen.

"Cuando salieron de la cárcel camino del campo de tiro de El Palancar aún no sabíamos con certeza que iban a fusilarlos -recuerda el periodista Miguel Ángel Aguilar, entonces redactor jefe de la revista Posible-. Pensábamos que los iban a ajusticiar en algún cuartel cercano a la cárcel de Carabanchel, tal vez en el de Cuatro Vientos, hasta que los abogados nos comunicaron que serían fusilados en Hoyo de Manzanares. Partimos tras la comitiva de coches policiales que custodiaban los furgones en el que iban los condenados a muerte, pero no llegamos a tiempo de presenciar las ejecuciones. Nos detuvieron en varios controles y sólo pudimos escuchar las descargas".

"Escuché los primeros disparos -dice Victoria Sánchez-Bravo, que sólo pudo llegar hasta una zona sin visibilidad pero suficientemente próxima al lugar de las ejecuciones para poder oír las detonaciones-, pero no sabía si el que acababan de fusilar era mi hermano u otro. Después los segundos, y los terceros. Se hizo un silencio muy grande y vimos bajar riéndose a los miembros de los pelotones de fusilamiento, como si vinieran de celebrar algo".

En Burgos, los ocho agentes de la Policía Armada que componían el pelotón de fusilamiento encargado de pasar por las armas a Ángel Otaegui habían sido citados a las ocho de la mañana en el recinto penitenciario. Allí, a las 8.35, según consta en el acta levantada tras la ejecución, fue fusilado el militante de ETA. "Varios militares nos dijeron que no podíamos permanecer allí toda la noche y nos fuimos a un bar de Villafría (un barrio de Burgos) -recuerda Mercedes Otaegui, su tía-. Íbamos y veníamos de la cárcel cada poco y escuchábamos la radio por si entre tanto decían algo, hasta que una de las veces nos comunicaron que ya le habían fusilado en el mismo patio de la prisión".

Justo a la misma hora Jon Paredes Manot, Txiki, era fusilado en una zona boscosa habilitada para la ocasión en las proximidades del cementerio de Sandanyola. Su hermano Mikel fue testigo directo. "Lo ataron a una especie de trípode metálico colocado en un montículo. Me situé detrás del pelotón, a unos seis metros de distancia de donde estaba, levanté la mano y le hice la señal de la victoria -recuerda Mikel 40 años después-. Cuando se dio cuenta de que estaba allí, echó una sonrisa tremenda y empezó a cantar el Eusko Gudariak. Sonó una descarga y después continuaron disparando tiro a tiro hasta que le dieron el de gracia. Me puse a gritar como un loco y de no ser por los abogados, que estaban conmigo, no sé lo que habría sido capaz de hacer".




"Mañana cuando me maten", de Carlos Fonseca, se publica en La Esfera de los Libros mañana 7 de septiembre.

Saturday, 5 September 2015

El gran negocio de Franco con la guerra


El gran negocio de Franco con la guerra

El historiador Ángel Viñas desvela en su próximo libro el origen turbio de la fortuna del dictador

Una, grande y rica
TEREIXA CONSTENLA Madrid 5 SEP 2015 - 23:38 CEST



De derecha a izquierda: Francisco Franco, Carmen Polo de Franco y Pilar Primo de Rivera, en un acto de la sección femenina en El Escorial, en 1944.

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Franco hizo fortuna con la Guerra Civil. En su próximo libro, el historiador Ángel Viñas (Madrid, 1941) desvela aspectos desconocidos sobre el origen del patrimonio del dictador, fallecido hace 40 años, que desmontan el mito de su desapego hacia el dinero. Al margen de sus honorarios oficiales, Franco se enriqueció por vías que hoy acabarían ante los tribunales, como la venta de café donado en 1939 por Brasil o una “gratificación mensual” que le pagó la compañía Telefónica.

En La otra cara del Caudillo (Crítica), que se publicará el 22 de septiembre, Viñas desvela que el dictador ingresó en 1940 en una de sus cuentas 7,5 millones de pesetas, que equivalen “más o menos a 85,6 millones de euros de 2010”, por la venta de café que había donado el dictador brasileño Getúlio Vargas. “No veo la razón por la cual Vargas pudiese hacer un donativo a Franco a título personal, de dictador a dictador. Probablemente supondría que su homólogo no iba a beberse el café que pudiera obtenerse con 600 toneladas de granos. Entiendo, pues, que lo más probable es que fuese hecho implícitamente bien al pueblo o al Estado españoles”, sostiene el historiador en la obra. El café era uno de los productos que más escaseaban durante la posguerra y, por tanto, uno de los más demandados en los circuitos ilegales del estraperlo.


Dinero sospechoso

Café. En 1940 Franco tenía en una de sus cuentas 7,5 millones de pesetas (85,6 millones de euros de hoy) por la venta de café donado por el dictador Getúlio Vargas.

Donativo. El dictador recibía un “donativo mensual” de 10.000 pesetas (11.000 euros de hoy) de parte de la Compañía Telefónica Nacional.

Saldo. En agosto de 1940 disponía de 34,30 millones de pesetas en sus cuentas.

Bajo la dirección de Francisco Franco Salgado-Araújo, primo y responsable de la Secretaría de Estado de Franco, el café brasileño se entregó a la Comisaría de Abastecimientos y Transportes, organismo estatal que dependía del Ministerio de Industria y Comercio, para que lo distribuyese a los gobiernos civiles, que se encargaron de venderlo en sus provincias según el precio público marcado por la administración (12,48 pesetas por kilo). Viñas descubrió el importe total de la venta en un documento del archivo del Palacio Real, donde consta que la recaudación total ascendió a 7,5 millones de pesetas, “exactamente el importe que figura en la relación de cuentas del Caudillo cerrada a 31 de agosto de 1940”.


¿De dónde tanto dinero?

El extracto de las cuentas de Franco correspondientes a esa fecha fue difundido por la revista Tiempo en 2010, aunque no se aclaraba el origen de esos 7,5 millones. En ellas se observan salidas de dinero, que el dictador destinaba arbitrariamente a distintas obras o personas, como la reconstrucción del castillo de la Mota o la ampliación de un colegio religioso de las Adoratrices de Valladolid. Lo más sorprendente se encuentra en el capítulo de ingresos, donde consta un “donativo mensual” de 10.000 pesetas de la Compañía Telefónica Nacional, cuyo accionista principal era entonces la empresa estadounidense ITT. La cantidad equivaldría a 11.000 euros actuales, según Viñas. “Políticamente el caso es significativo. Desde antes de la Guerra Civil el Gobierno había tenido relaciones no siempre armoniosas con la ITT. Durante el conflicto, la Compañía Telefónica aseguró el servicio en las dos zonas en que quedó dividido el país, aunque el presidente de la ITT, el conocido y temido coronel Sosthenes Behn, anticomunista furibundo, no tardó en declararse a favor de los sublevados. Terminado el conflicto Franco bloqueó los esfuerzos de la ITT por reanudar sus operaciones en España”, se recoge en la obra.


El todoterreno de Hitler

Desde que comenzó la guerra, Franco recibió regalos por admiración de quienes simpatizaban con su “cruzada militar” contra los republicanos y por interés de quienes deseaban buenas relaciones con España. Hitler, a pesar de que le despreciaba, le regaló en enero de 1940, nueve meses después del final de la guerra española, un todoterreno de la marca Daimler-Benz valorado en 33.597,50 marcos de entonces, “casi unos 400.000 euros hoy”, según recoge Ángel Viñas en La otra cara del Caudillo.

En el libro se recuerdan otros jugosos obsequios que agrandaron el patrimonio familiar de Franco como el Pazo de Meirás, antigua residencia de la escritora Emilia Pardo Bazán, comprado en 400.000 pesetas, reunidas por numerosas aportaciones forzosas y algunas voluntarias como la del empresario Pedro Barrié de la Maza. Y también una donación menos conocida realizada por Teresa Amteller Cros el 17 de octubre de 1936, que ofreció su finca en Santa Elena de Agell “en cuanto la provincia de Barcelona fuese liberada”.

Viñas no ha logrado averiguar cuándo Telefónica comienza a pagar al dictador ni durante cuánto tiempo lo hace, pero considera “totalmente improbable que actuara al margen de la ITT en este delicado asunto”. “Como es notorio, la nacionalización se retrasó”, añade.

El 31 de agosto de 1940, Franco disponía de 34,30 millones de pesetas en varias cuentas, nutridas en buena parte con aportaciones de simpatizantes de su causa tras la suscripción nacional abierta para financiar la guerra. Aunque Ángel Viñas puntualiza que Franco realizó también donativos y obras con este dinero, barrunta otra finalidad última: “Mis sospechas apuntan hacia la posibilidad de que se quedara con la mayor parte de los fondos acumulados”. En un par de años, afirma, “consiguió una fortuna nada despreciable, en parte gracias a mecanismos hasta ahora no aclarados”.

Su millonario saldo bancario en 1940 resulta sorprendente teniendo en cuenta que su nómina mensual en 1935 era de 2.493 pesetas (desvelada en marzo por EL PAÍS) y que en 1940, ya como Jefe del Estado, percibió 50.000 pesetas en concepto de salario anual. “En cualquier caso, ni ahorrando todos sus emolumentos como jefe del Estado y como capitán general, más la gratificación de Telefónica, es posible que Franco pudiera acumular los saldos bancarios de que disponía en agosto de 1940”, afirma Viñas. “Esta, verosímilmente, no pudo ser otra que la reasignación de donativos”, agrega. “La otra vía de enriquecimiento posible es que Franco se hubiese apropiado de parte de la dotación de la presidencia de Gobierno o de la Jefatura del Estado a partir de 1937. Fuese cuál fuese el origen, me parece inmoral”, explica el autor por teléfono.

A pesar de que en las últimas décadas se ha avanzado notablemente en la investigación histórica sobre la guerra y la dictadura, las finanzas de Franco permanecen aún entre sombras con excepciones como la de Mariano Sánchez Soler en su libro Los Franco S. A.(Oberon, 2003) o el reportaje de Javier Otero en Tiempo.

Friday, 28 August 2015

Legislación represiva del primer franquismo Eduardo Montagut


Legislación represiva del primer franquismo
Agosto 28, 2015
Opinión | Eduardo Montagut
Publicado en Memoria Histórica


El general Francisco Franco (a la izquierda) habla con su hermano Nicolás en Salamanca en el año 1937. | EFE.


En este artículo se repasan las leyes que fueron empleadas por el franrquismo para reprimir hasta los años sesenta.


1. Bando de Guerra de la Junta de Defensa Nacional de 28 de julio de 1938, que siguió en vigor algunos años después de acabada la guerra, a pesar de ser un bando dado para el período bélico. En esta disposición se establecía el consejo de guerra sumarísimo para el delito de rebelión militar. El concepto de este delito era muy amplio. Era competencia de la jurisdicción militar decidir qué delito debía ser juzgado por ella o por la jurisdicción civil. Los militares de la República apresados solían ser sentenciados por este delito de rebelión militar, al no haberse sumado a la sublevación.

2. La Ley de Responsabilidades políticas de 9 de febrero de 1939, justo antes de terminar la contienda. Se encargaría de perseguir a aquellas personas que por acción u omisión grave hubieran fomentado la “subversión roja”, o hubieran entorpecido la victoria del Movimiento Nacional. Los tribunales que juzgarían estos delitos estarían formados por miembros del Ejército, la Magistratura y la Falange. Interesa destacar esta inclusión de un partido en el mecanismo judicial, propio de los totalitarismos.

3. Ley especial para la Represión de la Masonería, el Comunismo y otras sociedades clandestinas, de 2 de marzo de 1940, ya terminada la guerra. Era delito pertenecer a la masonería, al comunismo y a otras sociedades. Se castigaba con reclusión menor o mayor en caso de existencia de agravantes. Se podía perder el puesto de funcionario, en empresas públicas o privadas. Si era un militar el acusado se le juzgaría por un Tribunal de Honor. Los demás serían juzgados por un tribunal nombrado por Franco y formado por un presidente y cuatro vocales. Los vocales deberían ser dos letrados, un general y miembros de FET y de las JONS. Era un tribunal muy politizado.

4. La Ley de la Seguridad del Estado, de 11 de abril de 1941, que castigaba con la pena de muerte los delitos de traición a la patria bajo ideas separatistas, atentados contra el jefe del estado y con otras penas a delitos de subversión. El tribunal sería militar.

El aparato legislativo se caracteriza, pues, por las siguientes características:

1. Abundancia de leyes y jurisdicciones.

2. Consideración de la rebelión militar para los que fueron fieles a la República en sus cargos y responsabilidades.

3. Consideración de delito pertenecer a organizaciones o partidos no afines a las de los vencedores.

4. Tribunales que no nacen del poder judicial, sino con mediatización del poder ejecutivo máximo e inclusión de miembros del único partido legal en España. La separación de poderes es inexistente y la politización de los tribunales evidente.

5. Protagonismo de la jurisdicción militar sobre la civil.

6. Profusión de la pena capital para diversidad de delitos, en clara contradicción con el principio ilustrado de proporcionalidad entre los delitos y las penas, base del ordenamiento judicial de un país democrático.

Monday, 24 August 2015

Todo sobre La Nueve


La Nueve


Pour les articles homonymes, voir Nueve (chaîne de télévision).
La Nueve

Insigne régimentaire du Régiment de marche du Tchad

Création 13 mai 1943
Dissolution 9 mai 1945
Pays France
Allégeance France libre
Branche Forces françaises libres
Type Infanterie mécanisée
Effectif Environ 150
Fait partie de Régiment de marche du Tchad,2e division blindée
Surnom La Nueve, La Española
Guerres Seconde Guerre mondiale
Batailles Poche de Falaise
Libération de Paris
Campagne de Lorraine
Poche de Colmar
Commandant Capitaine Raymond Dronne
Amado Granell
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La 9e compagnie du régiment de marche du Tchad, qui faisait lui-même partie de la 2e division blindée ou Division Leclerc, a été surnommée la Nueve (chiffre « neuf » en espagnol). Cette compagnie enrôlait 160 hommes dont 146républicains espagnols1 souvent anarchistes2,3,4, mais aussi des soldats français, sous commandement français. Tous avaient combattu lors de la Libération de l'Afrique du nord, puis participèrent à la libération de la France5.

Son fait d'armes le plus connu est la participation à la libération de Paris, puisque les hommes de la Nueve furent les premiers à entrer dans la capitale française au soir du 24 août 19446,7,8 avec des halftracks portant les noms de batailles de la guerre d'Espagne, « Teruel », « Guadalajara », soigneusement rebaptisés pour les cérémonies du lendemain 25 août, « Montmirail », « Champaubert » ou « Romilly », et des éléments du génie9,10.


Histoire[modifier | modifier le code]
Origines et formation de la 9e compagnie[modifier | modifier le code]

Le 22 juin 1940, l'Allemagne impose l'armistice à la France. Les territoires de l'Afrique du Nord française se rallient au gouvernement de Vichy. Celui-ci se méfie des réfugiés espagnols, républicains qui ont fui l'Espagne franquiste après 1939. Ces réfugiés sont poussés à choisir entre le travail forcé en France métropolitaine, l'enrôlement dans la Légion étrangère ou le rapatriement en Espagne. Pour des raisons évidentes, la plupart des vétérans de la guerre civile espagnole choisissent d'être intégrés à l'armée française. Après le débarquement allié du 8 novembre 1942 en Afrique du Nord, les autorités françaises créent le Corps franc d'Afrique, un corps régulier pour les combattants non-français, comme le capitaine Buiza, ancien amiral de la marine républicaine. Il est en grande partie composé d'Espagnols. Ils participent aux combats à partir de décembre 1942 contre l'Afrika Korps en Tunisie. Les combats se poursuivent durant la première moitié de l'année 1943, jusqu'à la conquête du port de Bizerte, qui marque la fin des combats en Afrique du nord.

Drapeau tricolore de laSeconde République espagnole.

Le choix fut posé aux Espagnols d'intégrer la division Leclerc ou les forces du général Giraud, qui venait de se rallier aux forces françaises libres. La division Leclerc avait été constituée à partir de mai 1943 sous le nom de 2e division française libre, puis en août après la fusion des FFL et de l'Armée d'Afrique, sous son nom définitif de 2e division blindée, sous le commandement du général Leclerc, en Libye. La plupart des Espagnols rejoignirent les unités de Leclerc. Elle comptait 16 000 hommes, dont 2 000 Espagnols au début de l'année 19434. Ils étaient particulièrement nombreux dans la 9e compagnie, 1re compagnie du 3e bataillon11, ce qui lui valut le nom de la Nueve ou la Española. Elle fut placée sous le commandement du Français Raymond Dronne12. La plupart des hommes étaient des socialistes, des communistes, desanarchistes ou des non-encartés hostiles à Franco, d'autres des déserteurs des camps de concentration réservés aux réfugiés espagnols en Algérie ou au Maroc. Ils étaient bien des soldats de l'armée française, en aucun cas une armée autonome, bien qu'il leur fût permis d'arborer le drapeau tricolore républicain sur leurs uniformes. La compagnie étant presque entièrement espagnole, la langue utilisée et l’encadrement (sous-officiers, officiers) étaient également espagnols.

En septembre 1943, la compagnie, avec l'ensemble de la division, est transférée à Rabat, au Maroc, où la division reçoit un équipement américain : 160 chars de combatM4 Sherman, 280 blindés half-track M3 et M-8 Greyhound, camions Dodge, GMC, Brockway, Diamond et nombreuses jeeps. Les Espagnols donnent à leur véhicules des noms originaux, rappelant pour la plupart des événements de la guerre d'Espagne. La jeep de l'unité de contrôle est baptisée « Mort aux cons13 » et le halftrack « Les Cosaques ». La 1re section de combat baptise ses véhicules « Don Quichotte »14, « Cap Serrat »13, « Les Pingouins »13 d'après le surnom « Espingouins » donné par les soldats français aux Espagnols4 (le nom de « Buenaventura Durruti », proposé par des anarchistes, est refusé par les supérieurs français14), « Madrid »14 etGuernica. La 2e section de combat donne à ses haltracks les noms de « Résistance »13, « Teruel »13, « España Cañi »13 (puis « Libération »13), « Nous Voilà »15,13 et « Ebro »13. La 3e section de combat baptise les siens « Tunisie »13, « Brunete »13, « Amiral Buiza », « Guadalajara », « El Canguro »16 et « Santander »17,13 ; les noms de « Catapulte »18, « Belchite », Rescousse pour le halftrack de dépannage13 sont aussi utilisés. Les équipages d'origine espagnole furent également autorisés à peindre le drapeau de la Seconde République espagnole sur leurs véhicules blindés.
Opérations : de la Normandie à Berchtesgaden[modifier | modifier le code]

La division Leclerc est transférée du Maroc en Grande-Bretagne et ne débarque en Normandie qu'au début d'août 1944. La 9e compagnie débarque sur la plage d'Utah Beach, dans la nuit du 31 juillet au 1er août 1944. La 2e DB est alors intégrée à la 3e armée américaine, dirigée par le général George Patton. La Nueve est engagée dans des combats contre des unités allemandes aux alentours de Château-Gontier et Alençon. Du 13 au 18 août, la compagnie combat en avant-garde de la division àÉcouché. Elle fait prisonniers 130 soldats allemands19,20. Le 16, les divisions Waffen-SS Adolf Hitler et Das Reich, les 9e et 116e divisions Panzer et la 3e division parachutiste attaquent la 2e DB : les combats durent jusqu'à l’arrivée de la 2e armée britannique en renfort. Le caractère des anarchistes combattant dans l’unité se révèle lors de cette bataille : une unité de mortiers fait ainsi un coup de main 3 km en arrière des lignes allemandes le 14 août, faisant 130 prisonniers et s’emparant en outre de 13 véhicules, et libérant 8 Américains21.

La ville de Paris se soulève contre l'occupation allemande, le 20 août 1944. Charles de Gaulle insiste auprès du commandement suprême des forces alliées pour que les troupes françaises libres soutiennent cette insurrection. De Gaulle soutient Leclerc, qui veut tirer parti de l'insurrection de la Résistance française pour libérer rapidement Paris. Le 23 août 1944, la compagnie se met en route avec toute la division, en direction de Paris22. Le 24 août, vers 20 heures, la 9e compagnie, accompagnant un peloton de chars du 501e RCC, entre dans Paris par la porte d'Italie23. C’est la section du lieutenant Amado Granell qui parvient la première à l’Hôtel de ville24, à 21 h 2225. Parmi les unités arrivées place de l'Hôtel-de-Ville, le halftrack « Ebro » tire les premiers coups de feu contre un ensemble de mitrailleuses allemandes. Le lieutenant Amado Granell, ex-capitaine anarchiste de la Colonne de fer, est le premier officier « français » reçu par le Conseil national de la Résistance. En attendant la capitulation du général allemand von Choltitz, gouverneur de Paris, la Nueve est envoyée pour occuper la Chambre des députés, l'hôtel Majestic (siège de la Gestapo à Paris) et laplace de la Concorde. Dans l'après-midi du 25 août, à 15 h 30, la garnison allemande se rend, tandis que le général von Choltitz est fait prisonnier par trois Espagnols, dont un civil vivant à Paris, avant d'être remis à un officier français26.

Le lendemain, les troupes alliées entrent dans Paris en triomphe. Les Espagnols participent au défilé de la victoire et forment l’escorte du général de Gaulle sur lesChamps-Elysées27. Ils défilent en portant les couleurs de la Seconde République espagnole, et pendant quelques minutes, une bannière géante aux mêmes couleurs ouvre le défilé28. Les protestations ultérieures du régime de Franco sont ignorées par le gouvernement français. La 9e compagnie est cantonnée au bois de Boulogne du 27 août28 au 9 septembre, avant de repartir combattre29. Le 12 septembre, la compagnie se fait remarquer à Andelot, où 300 soldats allemands sont faits prisonniers. Le 15, les hommes de la Nueve traversent la Moselle au niveau de Châtel-sur-Moselle et établissent une tête de pont face aux lignes allemandes. Le général de Gaulle reconnait la valeur de l'unité, et le 26 septembre, il remet personnellement des décorations aux soldats dans la ville de Nancy. Le capitaine, Raymond Dronne, le sous-lieutenant canarien Miguel Campos, le sergent catalan Fermín Pujol et le caporal galicien Carmiño López reçoivent la Médaille militaire et la Croix de guerre 1939-1945. Les combats en Alsace commencent en novembre 194430. Le 23 novembre, la Nueve entre dans Strasbourg, dernière grande ville française occupée31. Le 1er janvier 1945, le capitaine Dronne leur rend hommage dans une lettre :« Les Espagnols se sont remarquablement battus. Ils sont délicats à commander mais ils ont énormément de courage et une grande expérience du combat. Certains traversent une crise morale nette due aux pertes subies et surtout aux événements d'Espagne. »

La 2e DB est relevée fin février pour cinquante jours de repos, dans la région de Châteauroux32. Fin avril, elle reprend les combats jusqu'à la prise, le 5 mai, du « Nid d'Aigle », à Berchtesgaden. À ce moment, les pertes de la 9e compagnie s'élevaient à 35 morts et 97 blessés. Il ne restait plus que 16 Espagnols actifs dans la Nueve33, beaucoup ayant été affectés à d'autres unités de l'armée française. À la fin de la guerre, quelques-uns suivirent Leclerc en Indochine, certains partirent avec des véhicules blindés en direction de l'Espagne franquiste, tandis que d'autres retournaient à la vie civile en acceptant la nationalité française qui leur était proposée pour avoir combattu au sein des troupes françaises.

Plus de cinquante membres de la compagnie reçurent la Croix de guerre34.
Postérité et hommages[modifier | modifier le code]

Le rôle de ces Espagnols tombe rapidement dans l'oubli. Aujourd'hui, rares sont les soldats de la Nueve encore vivants, mais leur part dans la Libération de la France, et surtout de Paris, est reconsidérée.

C’est le 25 août 200435 que la ville de Paris a rendu officiellement hommage aux Espagnols de « La Nueve »7. Une plaque « Aux républicains espagnols, composante principale de la colonne Dronne » a été inaugurée quai Henri-IV, en présence de Bertrand Delanoë, du président du Sénat espagnol, Francisco Javier Rojo, de l'ambassadeur d'Espagne, Francisco Villar, et de deux survivants, Luis Royo Ibañez et Manuel Fernandez36. Une plaque similaire a été posée square Gustave-Mesureur,place Pinel (Paris 13e), une autre au centre de la place Nationale, (Paris 13e).

Le 24 février 2010, la mairie de Paris a remis la Grande Médaille de Vermeil à Manuel Fernandez, Luis Royo Ibañez et Raphaël Gomez37,38,39.

Le 25 août 2012, des militants anarchistes venus célébrer la mémoire des combattants libertaires de La Nueve lors de la cérémonie publique, ont été arrêtés pour « attroupement illégal »40,41.

En 2014, l'association [www.24-aout-1944.org 24 août] [www.24-aout-1944.org 1944] organise des manifestations pour commémorer les 70 ans de la libération de Paris42,43, en présence de Rafael Gomez44,45.

En mars 2015, à Paris, le jardin de l'Hôtel de Ville est renommé « jardin des Combattants de la Nueve » ; une cérémonie est prévue en présence du roi et et de la reine d'Espagne Felipe VI et Letizia ainsi que de la maire de Paris Anne Hidalgo46. Néanmoins, le crash du vol 9525 Germanwings, où 51 Espagnols trouvent la mort, écourte la visite du couple royal ; la cérémonie d'inauguration est alors reportée au 3 juin 201547.


Plaque en hommage aux soldats espagnols de laNueve, posée sur le bâtiment annexe de l'Hôtel de Ville, quai de l'Hôtel-de-Ville, à l'angle de la rue de Lobau (Paris 4e).

Plaque en hommage aux soldats espagnols de laNueve, posée square Gustave-Mesureur, place Pinel (Paris 13e).

Plaque en hommage aux soldats espagnols de laNueve, posée au centre de la place Nationale(Paris 13e).
Voir aussi[modifier | modifier le code]
Sources[modifier | modifier le code]
(es) Cet article est partiellement ou en totalité issu de l’article de Wikipédia en espagnol intitulé « La Nueve » (voir la liste des auteurs).
Les détails relatifs au matériel de la Nueve ont été publiés originellement le 27 août 2009 dans le blog (es) El Rincón del Blindado48 avant d'être reproduits dans Wikipédia en espagnol.
Bibliographie[modifier | modifier le code]
Raymond Dronne, La Libération de Paris, Presses de la Cité, Paris, 1970.
Raymond Dronne, Carnets de route d'un croisé de la France libre, France-Empire, 1984.
Evelyn Mesquida, La Nueve, 24 août 1944 : ces Républicains espagnols qui ont libéré Paris - Traduit et adapté en français par [www.utgeroyo.com Serge Utgé-Royo], Le Cherche Midi, 2011 (ISBN 2749120462).
Paco Roca (trad. Jean-Michel Boschet, préf. Anne Hidalgo, postface Robert S. Coale), La Nueve : Les Républicains espagnols qui ont libéré Paris [« Los surcos del azar »], Paris, Delcourt, coll. « Mirages »,‎ avril 2014, 320 p. (ISBN 978-2-7560-5025-6, présentation en ligne)
Discographie[modifier | modifier le code]
Serge Utgé-Royo
Un nuage espagnol, L'espoir têtu, Éditions Noirs coquelicots, 2012, écouter en ligne ;
(es) Una nube hispana, Memorias ibéricas, Éditions Noirs coquelicots, 2014.
Articles[modifier | modifier le code]
Diego Gaspar Celaya, Portrait d’oubliés. L’engagement des Espagnols dans les Forces françaises libres, 1940-1945, Revue historique des armées, n°265, 2011, texte intégral.
José Jornet, Il était une fois la République espagnole... Un projet d’hommage officiel développé par la Région Midi-Pyrénées, Les Cahiers de Framespa, Patrimoine et immigration, 2007, texte intégral.
Isabelle Le Gonidec, La Nueve : ces Espagnols qui ont libéré Paris en 1944, RFI, 13 septembre 2011, texte intégral.
Françoise Cariès, Ces Espagnols ont libéré Paris, La Dépêche, 23 août 2004, texte intégral.
Agnès Pavlowsky, Ces républicains espagnols qui ont libéré Paris, Le Monde libertaire, n°1642, 15-21 septembre 2011, texte intégral.
Denis Fernandez Recatala, Ces Espagnols qui ont libéré Paris, Le Monde diplomatique, août 2004.
Frank Mintz, Tourisme hispano-monarchiste et perversion de l’antifascisme, Fondation Pierre Besnard, 10 juin 2015, écouter en ligne.
Documentaires[modifier | modifier le code]
Alberto Marquardt, La Nueve ou les oubliés de la victoire, Point du jour, France Télévisions, ECPAD, 52 minutes, 2009, voir en ligne.
Liens externes[modifier | modifier le code]
L'association 24 août 1944, programme 2015.
La Neuvième RMT/2DB.
(es) MAPC, La Nueve, Los españoles que liberaron París, voir en ligne.
(es) lanueve.net
(es) « La Nueve. Ruta temática (1944 - 1945) », parcours pédestre sur les traces de la Nueve à Paris, Instituto Cervantes de Paris.
Notes et références[modifier | modifier le code]

↑ Francis Lapeyre, Evelyn Mesquida présente son livre à la librairie espagnole de Paris, 10 décembre 2008, voir en ligne [archive].
↑ Raymond Dronne, Carnets de route d'un croisé de la France libre, France-Empire, 1984, page 251 [archive].
↑ Evelyn Mesquida, La Nueve, 24 août 1944 : ces Républicains espagnols qui ont libéré Paris, Le Cherche Midi, 2011.
↑ a, b et c Alberto Marquardt, La Nueve ou les oubliés de la victoire, Point du jour, France Télévisions, ECPAD, 52 minutes, 2009, voir en ligne [archive].
↑ La Neuvième [archive]
↑ Diego Gaspar Celaya, Portrait d’oubliés. L’engagement des Espagnols dans les Forces françaises libres, 1940-1945, Revue historique des armées, n°265, 2011, texte intégral [archive].
↑ a et b José Jornet, Il était une fois la République espagnole... Un projet d’hommage officiel développé par la Région Midi-Pyrénées, Patrimoine et immigration, 2007, texte intégral [archive].
↑ Allocution du Général Roquejeoffre quant au rôle des Espagnols du Régiment de marche du Tchad [archive]
↑ Raymond Dronne, Carnets de route d'un croisé de la France libre
↑ Jean-François Muracciole, La Libération de Paris : 19-26 août 1944, Paris : Tallandier, 2013. Collection « L'histoire en batailles » (ISSN 2112-9207).ISBN 978-2-84734-741-8, p. 214 et suivantes.
↑ Mesquida, op. cit., p. 240
↑ Détail des hommes de la Nueve, selon son capitaine Raymond Dronne [archive]
↑ a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k, l et m Mesquida, op. cit., p. 131
↑ a, b et c Mesquida, op. cit., p. 241
↑ Alberto Marquard, La Nueve ou les oubliés de la victoire, à partir de la 39e minute
↑ Denis Fernandez Recatala, « Ces Espagnols qui ont libéré Paris » [archive], Le Monde diplomatique, août 2004.
↑ « Le Régiment de Marche du Tchad prend garnison à Colmar » [archive], FNCV Infos et Actualités des Combattants Volontaires, 6 septembre 2010.
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↑ Michel Lefebvre, « Les rouges espagnols à Paris » [archive], Le Monde, 26 août 2011.
↑ Site de l'ambassade de France à Madrid, « Paris honore ses héros Espagnols » [archive], 24 février 2010.
↑ « La Ville de Paris rend hommage aux survivants de la Nueve » [archive], Armées.com, février 2010.
↑ Luis Miguel Úbeda, « Francia rinde homenaje a los tres últimos supervivientes españoles de La Nueve » [archive], RTVE, 24 février 2010.
↑ Alternative libertaire, « Commémoration de la Libération de Paris : Hollande fait arrêter les libertaires [archive] », Jura libertaire, publié le 25 août 2012, consulté le 29 août 2012
↑ Floréal, Pas de libertaires pour célébrer les libertaires !, 27 août 2012, texte intégral [archive].
↑ Août 1944 : Quand des anarchistes espagnols libéraient Paris, Alternative libertaire, 23 juillet 2014, texte intégral [archive].
↑ [« La Nueve, marche commémorative dans les rues de Paris »], 70e anniversaire de la libération de la France et de la victoire sur le nazisme, consulté le 7 septembre 2014.
↑ « 1944-2014 : Paris va célébrer les 70 ans de sa libération pendant une semaine » [archive],Metronews, 17 août 2014.
↑ Dépêche AFP, « Paris entame une semaine de commémorations pour célébrer sa libération » [archive], Libération, 19 août 2014.
↑ « Felipe VI et Letizia vont rendre hommage aux libérateurs espagnols de Paris » [archive], leparisien.fr, 20 mars 2015.
↑ Annette Lévy-Willard, « Annette sur le net - Vive les Républicains, Vive le Roi ! - Libération.fr » [archive], sur annette.blogs.liberation.fr (consulté le 3 juin 2015)
↑ (es) « La division blindada Leclerc » [archive]