Tuesday, 23 July 2019

At least one journal is publishing a critical view on the political/colonial/imperial persecution of the Kingdom of Spain VS Catalonia's peoples

https://www.independent.co.uk/voices/editorials/spain-catalan-independence-trial-madrid-mistake-a8775591.html

Ocho 'Ibex 35' pagaron una campaña contra el 'procés' a petición del Gobierno de Rajoy

A PETICIÓN DE LA SECRETARIA DE ESTADO 

Los presidentes de las empresas del Ibex 35 se han implicado personal y económicamente en sofocar la independencia de Cataluña promovida por Carles Puigdemont

Parqué del Ibex 35. (EFE)
AGUSTÍN MARCO

TIEMPO DE LECTURA6 min
22/07/2019 05:00 - ACTUALIZADO: 23/07/2019 18:18

Los presidentes de las empresas del Ibex 35 se han implicado personal y económicamente en sofocar el proceso de independencia de Cataluña promovido por la Generalitat de Cataluña. Según han confirmado varias fuentes oficiales, siete de las mayores compañías nacionales financiaron a petición de Mariano Rajoy una campaña internacional por las principales capitales de Europa y ciudades de Estados Unidos para contrarrestar la propaganda del Gobierno catalán en el extranjero.

En octubre de 2017, España vive un momento político histórico ante el envite del entonces presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, al declarar la independencia de Cataluña y forzar la celebración del referéndum del 1 de octubre. La Generalitat utiliza sus embajadas en el exterior para plantear el debate sobre su proyecto secesionista como una lucha entre el espíritu democrático del referéndum y el totalitarismo de Madrid por impedirlo. Y el discurso cala en algunos medios de comunicación internacionales. La declaración de independencia del Parlamento de Cataluña del 27 de octubre recibe inmediatamente la respuesta del Gobierno de Mariano Rajoy, que aprueba la aplicación del artículo 155 de la Constitución para intervenir el parlamento regional.

A la par, Carmen Martínez de Castro, secretaria de Estado de Comunicación dentro del Ministerio de Presidencia, convoca a un desayuno a altos directivos de Banco Santander, BBVA, Caixabank, Telefónica, Repsol, Iberdrola, El Corte Inglés e Inditex. Les explica el momento tan delicado que vive España y las posibles consecuencias para el país y para las empresas del órdago independentista. En ese contexto, del que todos los presentes eran conscientes, la mano derecha del que era presidente español en ese momento, Mariano Rajoy, les pide que contribuyan a neutralizar la campaña mediática de la Generalitat, en una operación que se estructuraría a través del Real Instituto Elcano, cuyo presidente de honor es el rey Felipe VI.


Pinche para ampliar el documento.



Tras debatir cuál es la mejor fórmula para instrumentar esta ayuda -en un momento en el que muchas empresas estaban cambiando sus sedes en Cataluña y otras estaban viendo sus negocios en riesgo-, se consideró adecuado que la campaña se ejecutara a través del Real Instituto Elcano, dado que todas ellas forman parte de su patronato. De esa manera, se quiso evitar dar la impresión de que estas empresas estuviesen financiando una acción gubernamental.

Según la documentación a la que ha tenido acceso El Confidencial, la idea era montar un 'road show' o ciclo de conferencias por cinco ciudades europeas --París, Londres, Bruselas, Berlin y Roma-- y dos estadounidenses, Nueva York y Washington. El Real Instituto Elcano quería contar con la colaboración de 'think tanks' como el Institut Français Relations Internationales, Chatham House, Egmont, Institut für Euroapaische Politik, Istituto Affari Internazionali, Wilson Center Peterson Institute for International Economics y el council on Foreign Relations. Finalmente solo participaron dos, Chatham House y el Wilson Center. La ronda comenzó el 6 de noviembre en Londres y acabó el 19 de diciembre en Nueva York.

Además del director del Real Instituto Elcano, Charles Powell y varios de sus principales investigadores, la documentación preparatoria que se presentó a los potenciales financiadores contemplaba la participación de Josep Bou, presidente de Empresaris de Catalunya; Joaquím Gay de Montella, en ese momento presidente de Foment del Treball; de Juan Rosell, presidente de la CEOE; Josep Borrell, actual ministro de Exteriores en funciones y entonces barajado como miembro de la sociedad civil; o Josep Piqué, exministro y consejero de varias compañías como Amadeus, Alantra y antes OHL y Aena.

Sin embargo, de los mencionados en el papel, solo acabaron participando los analistas del Real Instituto Elcano; Ignasi Guardans, socio de K&L Gates y exeurodiputado por Convergència, y Sandra León, profesora de la Universidad de York. El resto de vacantes fueron ocupadas por otros analistas independientes. Fuentes de la institución aseguran que ninguno de ellos cobró y que solo se financiaron los desplazamientos. Según ha afirmado el Ministerio de Asuntos Exteriores en un comunicado, Borrell desconocía esta campaña, no intervino en las jornadas, ni tampoco recibió ninguna llamada invitándole al evento. Fuentes cercanas al presidente del Grupo Colonial y del Cercle d'Economia, Juan José Brugera, se han puesto en contacto con este medio para aclarar que, a pesar de salir en el programa tentativo, no fue informado, ni invitado, ni participó en ningún acto vinculado a esta iniciativa.



AMPLIARDocumento preparatorio con el programa tentativo que se ofreció a las empresas que acabaron financiando la campaña




Fuentes de las empresas financiadoras, que oficialmente han declinado hacer ningún comentario, explican que la situación particular de España exigía una respuesta contundente y que el Real Instituto Elcano era y es una organización respetada a nivel internacional para exponer al mundo que en el país se respetaba el orden constitucional. Una estructura que en aquellos días estaba en peligro por la amenaza independentista que había conseguido tener altavoces en medios extranjeros de primer orden.

Por ello, estas empresas acordaron dar un "presupuesto especial" para esta campaña, a petición del Gobierno, puesto que Elcano ya había consumido prácticamente los cinco millones con los que un gran número de compañías nacionales financian anualmente al Instituto. La aprobación de esta línea tuvo que ser validada por cada uno de los presidentes de Banco Santander, BBVA, Caixabank, Telefónica, Repsol, Iberdrola, El Corte Inglés e Inditex con el fin de acreditar la importancia de la orden recibida desde Moncloa.

Fuentes oficiales de Elcano indican que entre los mandatos fundacionales de la institución está explicar España al mundo y el mundo a los españoles. Sobre el 'road show' pagado por estas empresas, indican que "el 24 de octubre de 2017, el Real Instituto Elcano presentó en rueda de prensa el informe "El proceso independentista catalán ¿cómo hemos llegado hasta aquí?", con una gran presencia de medios, entre ellos muchos corresponsales extranjeros". Por ello, visto el interés suscitado y que muchos de esos periodistas habían asumido como verdaderas las tesis independentistas, se decidió hacer esta misma presentación en otros países, "a través de los centros de pensamiento con los que tenemos una relación habitual".

El objetivo era "explicar la situación en Cataluña, y defender los intereses y la imagen de España". Para ello, la idea se comunicó a los miembros del Patronato y se solicitó un presupuesto adicional, ya que no estaba incluido en el presupuesto de 2017. Por contra, Elcano asegura desconocer la participación del Gobierno y por qué la Secretaria de Estado de Comunicación fue la que pidió la aportación de las compañías al Instituto en una reunión en Moncloa cuando lo podía haber hecho directamente el patronato donde están sentados representantes de Banco Santander, BBVA, Caixabank, Telefónica, Repsol, Iberdrola, El Corte Inglés e Inditex.

Monday, 22 July 2019

Brutal situación actual política surreal clásica país colonial!

Judge Marchena Laughing at Jurisprudence and Law with reporters when asked about the sentences in the #CatalanTrial

Wednesday, 17 July 2019

El Estado español estaba al tanto que se iba a cometer atentados en Cataluña y no lo evitó

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Tuesday, 16 July 2019

El cerebro del atentado en Las Ramblas era confidente del CNI hasta el día de los atentados




Así lo confirma la primera exclusiva que ha publicado hoy Publico, y que anuncia que habrá más información al respecto de estos atentados, que están llenos de incógnitas
Por Beatriz Talegón
-16/07/2019
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El periodista de investigación de reconocido prestigio firma esta importante exclusiva que ha sido publicada hoy en Público.

Según el resultado de la investigación que se ha venido realizado por su parte, Público «puede asegurar que ese imán de Ripoll seguía siendo considerado informador de los servicios secretos españoles -por ellos mismos- el día en que su discípulo Younes Abouyaaquob asesinó a 13 personas, hace dos años».

Una contundente afirmación que abre una serie de interrogantes y que, previsiblemente, vendrá acompañada de más información exclusiva en próximas fechas, puesto que el artículo que hoy se publica viene numerado como (1).


En la pieza publicada hoy Bayo explica el método de comunicación que habían establecido entre el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y su confidente «más secreto», el imán de Ripoll, Abdelbaki es Satty, cabecilla de los terroristas que cometieron la matanza de las Ramblas de Barcelona hace dos años. Se explica de manera detallada el sistema de transmisión de información denominado «correo muerto», una forma de comunicación que según los expertos es imposible de interceptar porque «jamás se transmiten datos por internet». Este sistema, según se explica en la interesante e imprescindible pieza es usada en el mundo del espionaje y se hacen eco también de ella varios manuales terroristas de Al Qaeda que son accesibles a través de Internet.

Según informa Público, el CNI conocía los planes de los terroristas en sus viajes. Y es que el grupo terrorista viajó a Suiza, a Alemania, a Francia, a Bélgica conduciendo el mismo Audi A3 que utilizarían después en el atentado en Cambrils. Los agentes del CNI estaban siguiendo minuciosamente todos sus movimientos «conociendo previamente sus planes». Escuchaban sus llamadas y sabían los motivos de sus viajes, lo que pretendían comprar y lo que, supuestamente, pretendían hacer con ello. Se preguntan en el artículo «¿cómo es posible que los servicios secretos españoles estén al corriente de todos esos detalles, incluidas las conversaciones entre los terroristas sobre sus proyectos y objetivos, pero no ponga fin a esas actividades de preparación de los atentados?». Es más, Público asegura que «el servicio secreto español seguía vigilando y controlando a los terroristas hasta el mismo día del atentado de Las Ramblas, puesto que no fue hasta la mañana siguiente de la masacre cuando se borró del registro central de fuentes del CNI la ficha del mismísimo Es Satty».

En una entrevista publicada por 20minutos el 19 de diciembre de 2017 el Presidente Puigdemont habló claro, y curiosamente, sus declaraciones no tuvieron el recorrido que, ante la relevancia de lo que manifestó, podría haberse esperado.

En esta entrevista Carles Puigdemont apunta lo siguiente: ante la pregunta de si es cierto que el Gobierno les amenazó con sangre en la calle, el Presidente responde: Las conexiones del imán de Ripoll con el CNI se han demostrado. Sin embargo, si yo lo hubiera dicho en agosto, que teníamos esta percepción, seguramente no habría podido decir nada más que eso. Yo creo que con el tiempo -también hay que poner distancia, porque es un tema muy serio- vamos a conocer más cosas. Hemos sabido más recientemente que había unos planes de asalto a la Generalitat, al Parlament, no creo que fueran para repartir flores… vimos lo que pasó el 1 de octubre. Vimos, hemos leído y escuchado portavoces del gobierno español decir explícitamente que van a hacer todo para impedir la independencia de Cataluña. Yo, sin embargo, he dicho y repito que para la independencia yo no estoy dispuesto a todo: hay algo que nunca voy a estar dispuesto que es la violencia y a la vía no democrática. Y este compromiso yo no lo he escuchado del Gobierno español.

Por tanto, ante esto, evidentemente uno tiene que tomar su responsabilidad. Yo soy el responsable de todos los catalanes, no sólo de una parte, de todos. Y ante el riesgo, acreditado, de que pudiera haber una confrontación violenta, yo decidí lo que decidí y de esto no me arrepiento. Si hay alguien al otro lado tan irresponsable que quiere jugar con este lenguaje, yo no lo voy a hacer».

Aquí puede ver el extracto concreto al que nos referimos:
España ESCUCHA. La violencia jamás ha venido de los independentistas.


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12:43 - 16 jul. 2019
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«A mediados de agosto pasarán cosas en Cataluña»: el mensaje que García-Margallo dio el 10 de julio de 2017
Precisamente, desde que se ha publicado por Público la exclusiva, que a su vez confirma lo que también había publicado hace un año el diario Las Repúblicas, está moviéndose este artículo de elMon, donde se recogen las declaraciones que el es-ministro García-Margallo hizo días antes de los atentados.

Aseguraba en el mes de julio que «el Estado no puede tolerar ningún acto de desobediencia en Cataluña», instando a «volver a la razón al considerar que, se resuelvan o no los incidentes puntuales, sería bueno analizar el problema de la desafección de parte de la sociedad catalana con las otras Españas». Según informaba este artículo, «A su juicio, a partir de la segunda quincena de agosto comezarán a «pasar cosas» en Cataluña y el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, tendrá dificultades con su partido, con ERC, la CUP y también con sectores sociales importantes, como los empresarios y comerciantes, la tradicional burguesía catalana.» Continuaba la pieza señalando las palabras del ex ministro: «esta es una tragicomedia en la que nadie sabe cuál es el final y nadie sabe qué pasará al día siguiente, ya que en el campo soberanista o secesionsita cada uno parece tener su propia agencia, lo que no sólo no facilita una solución del proceso, sino que lo dificulta». Terminaba la pieza con una frase en negrita: «prevé un agosto y septiembre «muy complicado».
Discurso del 26 de octubre del President: «No hay intención de parar la represión ni de procurar unas condiciones de ausencia de violencia en que unas posibles elecciones se hubieran podido celebrar».


El 20 de octubre de 2017 Puigdemont da un discurso en el cual no acepta la decisión de aplicar el artículo 155 de la Constitución, como tampoco convoca elecciones, atendiendo a las circunstancias que se estaban produciendo.

Pone en manos de la mayoría parlamentaria que decida al respecto de las medidas sobre el artículo 155 de la CE. Un discurso lleno de contenido, que en algunos puntos, pudo pasar desapercibido pero que hoy tiene más sentido que nunca. Precisamente apunta al hecho de que no se puede garantizar la ausencia de violencia desde el gobierno español.

«El compromiso con la paz y el civismo se mantienen más firmes que nunca». Así terminó su intervención. Un claro mensaje que posicionaba al independentismo catalán frente una violencia que se había señalado, pero que no se entendió en ese momento.

Marta Rovira asegura que el Gobierno amenazó con «muertos en la calle» tras el 1 de octubre


Así titulaba el 17 de noviembre este artículo el diario Público. Apuntan a que «la Secretaria General de ERC, Marta Rovira, había asegurado que el gobierno amenazó al exgovern de la Generalitat con «violencia extrema con muertos en la calle» si, tras el referendum del 1 de octubre, no ponían fin al proceso independentista.»

Y reproduce las declaraciones que la líder de ERC había hecho en RAC1: «Directamente nos decían esto: que habría sangre y que teníamos que parar porque no dudarían esta vez, y que esta vez no serían pelotas de goma». No desveló en aquel momento quién había avisado al President, pero sí se mostró a hacerlo en el momento oportuno. Y afirmaba que tanto Puigdemont como Junqueras confirmaban que las fuentes eran contrastadas.
«Nos falta información del CNI para completar el puzzle del 17-A»

El presidente de la comisión de investigación del Parlamento de Cataluña se ha expresado en estos términos en una entrevista realizada por Joan Antoni Guerrero para elMon hace tan sólo un día. Según se indica en esta interesante pieza, «el trabajo parlamentario ha tropezado con el boicot de algunos de los testigos llamados a declarar, principalmente ex-altos cargos del Gobierno, la cúpula del CNi y mandos de las fuerzas y cuerpos de seguridad. La información secreta es fundamental para avanzar en el esclarecimiento de los hechos, pero la comisión de la cámara catalana no tiene acceso por el momento». Precisamente, el presidente de la comisión de investigación del Parlamento de Cataluña apunta a que lo más probable sea que tengan que insistir para que en el Congreso de los Diputados se ponga en marcha la comisión de investigación sobre el atentado del 17A, ya que hasta el momento, PP y PSOE se han opuesto y este ha sido el motivo por el que no se ha podido abrir la investigación en sede parlamentaria.

Concretamente, Ciudadanos pidió en enero de 2018 la creación de la comisión de investigación sobre los atentados de las Ramblas, y de Cambrils. En una entrevista a TVE Rivera apuntaba que «el objetivo no es buscar a los responsables políticos del ataque, sino esclarecer qué se hizo mal y qué se puede mejorar en el futuro y evitar que vuelva a suceder un suceso similar. Y subrayaba que le preocupaba que no se pudiera evitar que volviera a suceder algo similar en el futuro», según informaba esta pieza de ABC.

Las reacciones por parte del Partido Popular y del PSOE no se hicieron esperar, y llaman la atención. Por su parte el portavoz del Partido Popular en aquel momento, Rafael Hernando, vino a decir que no era el Congreso de los Diputados donde debería investigarse esta situación, sino el Parlamento de Cataluña, apuntando así a que la responsabilidad podría haber sido de los Mossos D’esquadra. Por su parte, Margarita Robles señaló la propuesta de Rivera como «una frivolidad». Y explicó que le parecía «una frivolidad pretender hacer comisiones de investigación con el tema de la lucha antiterrorista». Y fue más allá: «En este asunto hay que tener un sentido de Estado. El PSOE siempre lo ha tenido. Lo hizo cuando estuvo en el Gobierno y lo hizo cuando impulsó el Pacto Antiterrorista». Y acusó a Ciudadanos de «estar en una dinámica de grandes titulares en la que vale todo y de hacer de la lucha antiterrorista un elemento de confrontación política».

Sunday, 14 July 2019

Quan Espanya enviava els catalans a morir a l’Àfrica

Barcelona, dimecres 14 de juliol de 1909. Fa 110 anys. Capitania General de Catalunya. 16 hores. Es reunien Luis de Santiago Manescau ―capità general de Catalunya― i Claudio López Bru ―marquès de Comillas i un dels màxims accionistes de la Compañía Española de Minas del Rif i de la Compañía Transatlántica Española―. En aquella reunió es revisarien els últims detalls de l’embarcament de 9.000 reservistes catalans amb destinació a la Guerra de Melilla (1909), que havia esclatat cinc dies abans (9 de juliol). Aquella mobilització de reservistes provocaria una colossal protesta a Barcelona que, dies més tard, desembocaria en la Setmana Tràgica (25 de juliol – 2 d’agost).

Mapa del Rif (1909). Font Instituto Geográfico Nacional

Mapa del Rif (1909) / Font: Institut Geogràfic Nacional

Qui eren els reservistes?

Els anomenats reservistes eren soldats de lleves anteriors que ja havien complert el servei militar obligatori i que ―en la terminologia militar― ja estaven “llicenciats”. Però amb la llei de l’època a la mà, els governs (amb el pretès argument d’un conflicte militar i amb la publicació d’un simple decret) tenien l’autoritat per mobilitzar-los de nou i sumar-los a la tropa de lleva que estava complint el servei militar. En aquella crisi que va derivar, a propòsit, en conflicte, el govern conservador d'Antonio Maura va decretar la mobilització de les lleves “llicenciades” de 1902 a 1907 i l’aparell militar espanyol les va sumar a les lleves actives de 1908 i 1909 que estaven emplaçades al Rif.

Per què les protestes?

El govern Maura havia decretat, en el conjunt de l’estat espanyol, la mobilització de 18.000 reservistes. La meitat d’aquest contingent va ser mobilitzat a Catalunya que, en aquell moment, censava un 15% de la població de l’estat espanyol. Aquest curiós ―i sospitós― sistema de càlcul va impulsar la protesta. Però les espurnes es van convertir en foc quan l’estat espanyol va activar el sistema de mobilització. També amb la llei de l’època a la mà, els reservistes es podien eximir pagant 1.500 pessetes (l’equivalent a un salari base anual). Com havia passat a la Tercera Guerra de Cuba (1895-1898) aquest sistema, per raons òbvies, condemnaria les classes més humils de la societat catalana.

Antonio Maura (president del govern), Arsenio Linares (ministre de guerra), José Marina (general espanyol al Rif), i Alfons XIII. Font Wikimedia Commons

Antonio Maura (president del govern espanyol), Arsenio Linares (ministre de Guerra), José Marina (general espanyol al Rif) i Alfons XIII / Font: Wikimedia Commons

La tragèdia de les famílies humils

A propòsit d’aquell conflicte, la maquinària político-militar-financera espanyola fabricaria un perfil majoritari de soldat de l’exèrcit colonial espanyol: català, de condició humil (obrer industrial o jornaler agrari), en edat reproductiva, casat i amb fills i, generalment, l’única font d’ingressos de la seva família. La mobilització de reservistes catalans, en una època en què no existien les prestacions públiques, abocaria milers de famílies catalanes de condició humil a la precarietat i a la misèria. Una autèntica patacada premeditada que es produïa, reveladorament i sospitosament, en un escenari social i polític marcat per les reivindicacions catalanistes i obreristes.

Melilla

La presència hispànica al Rif es remuntava a l’any 1497. Havia estat, precisament, un personatge amb un origen català i relacionat amb la cancelleria de Ferran el Catòlic anomenat Pere d’Estopanyà qui, en nom de la monarquia hispànica, havia pres possessió de la, llavors, ciutat abandonada de Melilla. Durant els tres segles posteriors Melilla jugaria un paper estrictament de fortalesa militar orientada, clarament, cap al mar. No seria fins que les colònies hispàniques d’Amèrica es van independitzar (primera meitat del segle XIX) que els governs espanyols començarien a mirar amb cert interès què hi havia a la rebotiga de Melilla: la regió del Rif i la serralada de l’Atles.

El comte de Romanones i el marqués de Comillas. Font Viquipedia

El comte de Romanones i el marquès de Comillas / Font: Wikimedia Commons

El vèrtex financer de la trama

Què hi havia i què en podien treure. Perquè l’imperi colonial americà havia desaparegut, però la cultura colonial espoliadora es conservava intacta. I en aquest context és on entren en joc dues figures paradigmàtiques: Álvaro de Figueroa y Torres Mendieta (comte de Romanones, propietari de mines, exalcalde de Madrid, ministre en diverses ocasions i, en un futur, president del govern) i Claudio López Bru (marquès de Comillas, banquer, navilier, tabaquer, propietari de mines i fill i hereu d'Antonio López, que havia acumulat una fortuna amb el tràfic il·legal d’esclaus). L’any anterior (1908), Romanones i Comillas havien fundat la Compañía Española de Minas del Rif, S.A.

Transport de ferits amb el tren de les mines. Foto José Demaria López. Publicada a la revista Nuevo Mundo. Font Wikimedia Commons

Transport de ferits amb el tren de les mines / Foto: José Demaria López, publicada a la revista 'Nuevo Mundo'. Font: Wikimedia Commons

El vèrtex polític de la trama

L’existència de recursos minerals a la regió del Rif era coneguda des que l’espia Domènec Badia Leblich Alí Bei (1767-1818) i el científic Joaquim Gatell Folch (1826-1879) ―els primers europeus moderns que van explorar la regió― havien publicat els seus treballs. Però passarien dècades fins que Romanones i Comillas implicarien l’estat espanyol en una sòrdida operació digna d’una pel·lícula d’espies: van pactar l’explotació de les mines amb una cabila proespanyola amb el propòsit d’encendre una guerra civil. Aquell conflicte provocaria una sèrie d’atacs a les instal·lacions mineres, que el govern espanyol interpretaria com un casus belli.

El vèrtex militar de la trama

La derrota a Cuba, Puerto Rico i Filipines (1898) havia provocat el descrèdit més absolut de la classe militar espanyola. Tant a nivell intern com internacional. I en aquell nou context els comandaments de l’exèrcit espanyol van plantejar la Guerra de Melilla com una gran oportunitat per recuperar el prestigi perdut a les Antilles. Però en una primera aproximació a la costa, es va trencar una sirga de remolc i una llanxa amb 100 soldats a bord va naufragar. La premsa de l’època (La Vanguardia, 19/07/1909) relata que l’onatge va arrossegar els nàufrags contra unes roques. No confirma el nombre de víctimes, però tot apunta que els supervivents serien una part mínima d’aquell naufragi.

Transport de ferits amb carro. Autor desconegut. Publicada al Zeitschrift Deutscher Hausschatz. Font Wikimedia Commons

Transport de ferits amb carro / Autor desconegut, publicada al 'Zeitschrift Deutscher Hausschatz'. Font: Wikimedia Commons

L’anunci del desastre

Aquell naufragi no era més que la primera revelació d’un desastre anunciat: mitjans inadequats (vaixells mercants per al desplaçament i llanxes carboneres per al desembarcament); armament en mal estat (relíquies de la guerra de Cuba); soldats desmotivats (arrencats de les seves cases i de les seves feines); i, sobretot, comandaments militars ineptes (ansiosos de glòria personal i embriagats de patrioterisme arnat). Aquella combinació letal d’elements provocaria un segon incident monstruós. El 23 de juliol, una cadena de nyaps sobre la línia fèrria minera conduiria 400 soldats a la mort.  La meitat, catalans. Tres dies després, esclatava la Setmana Tràgica.

La carnisseria del “Lobo”

Recollida de cadàvers al Barranco del Lobo. Font Omniamutantur. Ministerio de DefensaPerò l’autèntic abast d’aquella guerra ―clarament fabricada per al benefici d’una trama oligàrquica i extractiva― es produiria al barranc del Lobo: el 27 de juliol (quatre dies després del desastre de la via fèrria), un altre nyap protagonitzat pels oficials espanyols provocaria la tercera carnisseria consecutiva: les “harques” (les tropes de les cabiles que no combregaven amb la trama colonialista), van emboscar una brigada espanyola ―que no podia estar més mal situada― i la van exterminar. El govern espanyol va facilitar una xifra de 700 morts, però la premsa de l’època i la investigació historiogràfica posterior l'elevaria fins a 1.500 víctimes mortals i 1.000 ferits i mutilats. Una bona part, catalans.

Recollida de cadàvers al barranc del Lobo / Font: Omniamutantur. Ministeri de Defensa

1.000 morts catalans

Durant els cinc mesos que va durar aquella guerra, el govern espanyol va ordenar dues lleves més fins a sumar 42.000 efectius. En aquell context global d’expansió i espoli colonial, no tan sols estava en joc la inversió de Romanones i Comillas, sinó la projecció espanyola ―és a dir, la dels interessos de les seves oligarquies― sobre Àfrica. La dinàmica inicial es va invertir i l’exèrcit colonial espanyol va exterminar 7.500 rifenys (1.500 combatents i 6.000 civils). D’altra banda, el balanç oficial xifraria les baixes de l’exèrcit colonial en 2.235 morts. D’aquest total, la meitat eren catalans i les seves famílies quedarien, per sempre, condemnades a sobreviure en la més absoluta misèria.